25.000 vecinos pueblan hoy en día Carabanchel Alto, una cifra que aumentará de forma notable con los nuevos proyectos previstos por el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid de 1997 y, particularmente, con el Plan de Acción Urbanística (PAU II-6) Ensanche de Carabanchel, que prevé la construcción de 11.350 nuevas viviendas. Este PAU es, sin embargo, el único de Madrid que en un futuro no contará con el Metro. Y eso a pesar de que sus vecinos llevan más de veinte años reivindicándolo, ya que el estrecho y sinuoso trazado de los viales de su casco antiguo soporta, además, el tránsito de vehículos procedentes de municipios tan poblado como Fuenlabrada y Leganés. Ya en 1996 la Consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid se comprometió públicamente a llevar el suburbano en el plazo de dos legislaturas. Es decir, antes de 2003. Los vecinos y vecinas todavía conservan la carta del presidente de la Junta Municipal de Carabanchel anunciando este compromiso. En base a aquella promesa, las obras de la línea 11 de Metro comenzaron en 1997, uniendo la plaza Elíptica con el núcleo urbano de Carabanchel Alto. Las dos primeras estaciones de esta ampliación fueron inauguradas en 1999, sin embargo, tras las elecciones autonómicas de ese año, el nuevo Gobierno decidió abandonar la prolongación de la línea por otros proyectos más “rentables”. Después de mil gestiones, tanto los vecinos como la Junta Municipal de Carabanchel lograron que el equipo de Gobierno de Esperanza Aguirre se comprometiera, tras vencer en las elecciones autonómicas de 2003, a prolongar la línea hasta la plaza de la Emperatriz en la presente legislatura. El Proyecto Básico de Construcción de la Infraestructura de la Prolongación de la Línea 11 del Metro de Madrid a Carabanchel Alto presentado por la Consejería de Transportes e Infraestructuras plantea un trazado, la llamada alternativa 1, con una segunda estación en la avenida de los Poblados que en ningún caso entra en el casco de Carabanchel Alto, sino que lo bordea por su norte. Y lo que es peor. Al dejar las vías en una dirección este-oeste, se elimina cualquier posibilidad de que en un futuro la línea dé servicio a este barrio, ni a su casco antiguo ni al centro del nuevo ensanche. La Consejería descarta, por el contrario, otras tres alternativas que sí contemplan una segunda estación dentro del casco de Carabanchel Alto. Las razones esgrimidas por los responsables del Gobierno regional para elegir la alternativa 1 ocultan el hecho de que gran parte de la población incluida en el radio de influencia de la segunda estación ya cuenta con la estación de Eugenia de Montijo de la línea 5. La alternativa defendida por los vecinos, en cambio, plantea la creación de una estación en la Plaza de la Emperatriz del casco antiguo que dé servicio a los miles de vecinos de los futuros barrios y los usuarios de dotaciones públicas como el ambulatorio de Aguacate, el Centro de Salud de la calle Guayaba, la futura biblioteca regional de Carabanchel o el polígono de Aguacate, en el que están ubicadas tanto la Agencia Tributaria como centros de trabajo y comerciales. Además, todas las líneas de autobuses (34, 35, 47 y 139 de la EMT, que comunican con Leganés, La Fortuna y Fuenlabrada, pasan por la plaza de la Emperatriz. Las que quedan algo más alejadas, por transcurrir por la avenida de los Poblados, tienen abundante conexión con la red de Metro, tanto en el intercambiador de Aluche como en la futura primera estación de la prolongación de la línea 11, que se ubicará, precisamente, en esa avenida. Objetivo: la plaza de la EmperatrizLos vecinos lo ven claro: el Proyecto Básico reconoce que la alternativa 4 es perfectamente viable. Por otra parte, la alternativa elegida por la administración elimina casi definitivamente la posibilidad de que la línea 11 preste algún día servicio a los miles vecinos de Carabanchel Alto. Porque la primera de las estaciones previstas se ubica en frente de uno de los extremos del PAU, y por lo tanto, no prestará servicio más que a una mínima zona del ensanche, la menos poblada.Sometido el proyecto a información pública, hoy los vecinos de la Plataforma de Carabanchel han acudido a la Consejería de Transportes e Infraestructuras con 2.000 alegaciones bajo el brazo solicitando la desestimación de la alternativa primera y la aprobación de la propuesta vecinal, es decir, la ampliación de la línea 11 hacia el sur más allá de la plaza de la Emperatriz hasta alcanzar la parte central del PAU de Carabanchel, que acogerá a miles de nuevos vecinos en los próximos meses. Razones no les faltan. Y mucho menos el arrojo necesario para defender sus propuestas.