La proliferación de los conejos ha provocado que las AMPA y la asociación vecinal de Carabanchel Alto manifiesten que “llevamos ya varios años viéndolos por los parques de nuestro barrio, de las Cruces, de Salvador Allende, Manolito Gafotas, centro de salud… Para nosotros los urbanitas, era una nota de exotismo en nuestra gran ciudad y uno de los pocos ejemplos de vida silvestre de cierto tamaño en nuestro ámbito urbano. Todo era muy bucólico hasta que decidieron recuperar lo que, quizás, un día fue suyo… invadiendo colegios y urbanizaciones”.

Ante la indiferencia de la Junta Municipal del Distrito y la Comunidad de Madrid durante tantos años, los conejos se han adaptado muy bien a la vida en la ciudad y campan a sus anchas por Carabanchel Alto con la amenaza de contraer y transmitir enfermedades, poniendo en riesgo la vida de las personas que conducen sus vehículos y causando deterioros en instalaciones públicas y privadas.

A modo de ejemplo ya en 2009, en Fuenlabrada, los conejos fueron responsables del mayor brote de leishmaniosis en humanos de Europa, que afectó al 20% de la población. Este brote todavía sigue activo. Mientras, la expansión del conejo continúa. Se espera que Madrid alcance el millón de ejemplares de conejos en los próximos años. (Fuente: La Sexta – Equipo de Investigación – 4 junio 2021).

Varios colectivos de la zona han puesto en común su situación y expresan como lo viven:

“Casi todo el curso pasado el patio de infantil estuvo clausurado, este curso hemos empezado igual. Más de 200 niños de 3 a 5 años no pueden utilizar su patio porque está lleno de excrementos. La Junta Municipal, después de mucho insistir, se ha comprometido a reforzar la valla, sacar los conejos y cambiar la arena pero seguimos esperando…” comenta Manuel Rodrigo presidente de la AMPA/AFA del CEIP Pinar de San José.

“Los conejos invaden las zonas recreativas de los niños dejando excrementos por todas partes, y además en nuestra zona de huerto, comiéndose nuestras plantas y frutas provocando destrozos por ello. También han excavado por dejado de las vallas dejando así huecos por donde los niños pueden meter sus manos y producirse cortes…” sostiene María, presidenta de la AMPA del Colegio Ártica.

“En cursos pasados llegamos a tener los areneros cerrados algunas semanas debido a los excrementos de los conejos, que despiertan muchísimo la curiosidad de los niños. En nuestro colegio el huerto es la parte más afectada. Nos han hablado de inhibidores, de hurones, pero pasa el tiempo, el problema permanece e incluso va creciendo y las soluciones no llegan”, asegura Laura, presidenta de la AMPA de CEIP Maestro Padilla.

“Los conejos se han transformado en un problema. Las fincas urbanas, los parques, Los huertos urbanos, los colegios, el Centro de Protección Animal, el Centro de Acogida Municipal para Personas Sin Hogar… no hay espacio al aire libre, en las zonas cercanas a la M40, sin madrigueras o que no esté lleno de excrementos de conejos. Hay restos de conejos muertos en las calles y en las parcelas sin edificar. Las familias están asustadas porque el mayor riesgo lo tienen los niños que no pueden salir a jugar al patio de su colegio que esta plagado de excrementos o que juegan en el parque con un conejo ciego y enfermo”, añade Mateo Meléndrez, vocal de la Asociación Vecinal de Carabanchel Alto.

Las asociaciones de la zona demandan una solución ágil, definitiva y urgente, que se protejan los colegios y las urbanizaciones con barreras efectivas.