A pesar de formar parte de su barrio administrativo, la población de Casa de Campo vive en buena medida de espaldas al principal pulmón verde de la capital. La inmensa mayoría de sus habitantes reside en la Colonia Manzanares Casa de Campo, que se encuentra separada del parque forestal por la M-30, una autovía que en ese tramo corre pegada a las viviendas, generando unos de los niveles de contaminación atmosférica y acústica más altos de la ciudad. La vecindad lleva cuatro décadas reclamando medidas para paliar esta situación y, con su asociación vecinal a la cabeza, pide también mejoras en materia de transporte, movilidad, educación, deporte y cultura. El barrio es una especie de isla, circundado como está por el río Manzanares, por un lado, y la M-30 por otro.

Ahora, la “gota que ha colmado el vaso” de la paciencia vecinal es la retirada de una biblioteca del proyecto de reforma del Polideportivo Cagigal. El barrio, que cuenta con una población de unos 13.000 habitantes, carece de ese equipamiento cultural, “una reivindicación histórica que parecía que se iba a hacer realidad, pero ahora pretenden dejarnos sin ella”, sostiene la Asociación Vecinal Manzanares-Casa de Campo en un comunicado que ha hecho público esta mañana. Y, mientras el Ayuntamiento decide prescindir de esta actuación, “la nueva Junta de Distrito anuncia como su plan estrella de legislatura la apertura de una nueva biblioteca en el barrio de Argüelles, el único del distrito que cuenta con una, la Biblioteca José Acuña, de la red de la Comunidad de Madrid, que aunque no es accesible y es pequeña, está operativa”.

“Desde nuestro barrio nos negamos a seguir viendo cómo nuestras necesidades quedan relegadas. Es el momento de movernos para que se nos escuche”, indica la entidad vecinal en un comunicado en el que anuncia el inicio de una campaña de movilizaciones.
Con el lema, “Barrio Casa de Campo ¡Soluciones Ya!”, el colectivo usará esta iniciativa para denunciar también las “interminables obras del polideportivo, cuyo primer cierre se efectuó en marzo de 2017 y en el que, tras una primera valoración errónea de reforma parcial, se optó por una reforma estructural ante las deficiencias de la instalación. Nos hemos quedado durante tres años sin una instalación deportiva de referencia, sin que ni administración, ni empresa contratista se hayan responsabilizado por los retrasos, ni por los problemas ocasionados. No confiamos en los plazos anunciados por la concejala-presidenta, Loreto Sordo, que afirma que la piscina al aire libre abrirá este verano y las instalaciones cubiertas, en septiembre. Creemos que se debe exigir a la contrata esos plazos y los medios necesarios para cumplirlos”, subraya la asociación vecinal.

Contaminación acústica y atmosférica

Sobre los problemas generados por la M-30 a su paso por el barrio, la entidad señala que “a finales de la última legislatura parecía haberse alcanzado una solución parcial al problema, un proyecto que mejoraría la situación actual, aunque sin ser la solución global que necesitamos: el soterramiento”. Pero en una reunión informativa convocada por la Junta sus responsables no pudieron asegurar que se ejecutaría en este mandato, como sí sucederá con el soterramiento de la A-5 a su paso por el distrito de Latina, que costará 180 millones de euros. “Queremos la misma solución a los mismos problemas, soterrar la M-30 en el Paseo del Marqués de Monistrol. Somos el barrio de Casa de Campo pero se nos obliga a vivir de espaldas a este pulmón de Madrid”, apostilla.

Por otro lado, “se hace imprescindible abordar la situación deficitaria del transporte público en el barrio -continúa la entidad-. Mejorar el servicio de autobuses, racionalizando los horarios del 41, 46 y 75 y aumentando su frecuencia, alargando hasta nuestro barrio las líneas 16 y 21, instalando las estaciones de Bicimad tal y como acordó al Junta de Distrito en diciembre de 2019 por unanimidad y llevando el Metro hasta al Puente de Franceses, para acabar con el punto negro para la movilidad que se produce en algunas zonas de nuestro barrio”.

“Estos son algunos de los problemas más acuciantes, no los únicos”, sostiene el colectivo en su nota, antes de citar varios ejemplos: “proyectos de los presupuestos participativos sin ejecutar como los culturales en torno a la figura de Goya, el rocódromo y la rehabilitación del Parque de la Bombilla o la regeneración de la zona verde posterior a las ermitas. El problema de la suciedad en nuestras calles y la falta de mantenimiento de parques y jardines (que puede llevar a que las zonas verdes mejoradas vuelvan a su estado anterior), aceras, calzadas y equipamientos urbanos. El problema de la presencia de amianto en nuestro barrio y la responsabilidad de la Administración en el abordaje de un problema de salud pública. La carencia de un Espacio de Igualdad en el distrito, que hemos solicitado para el barrio. Los problemas de Atención Primaria en el Centro de Salud, la falta de plazas en la Escuela Infantil Antonio Mercero. La falta de oferta deportiva, cultural y artística pública, agravada por la inactividad e infrautilización del Centro Cultural Agustín Díaz, que se suplen con eventos que surgen desde el barrio, como el Barrio Sonoro o las Miniolimpiadas y la necesidad de articular unas fiestas de San Antonio que recuperen su carácter popular, con la participación de los vecinos y vecinas en nuestras fiestas. Sobran los motivos para hacernos escuchar, tenemos razones de sobra para salir a la calle ¡Queremos soluciones ya!”, concluye la asociación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Imagen: Colonia Manzanares M-30