La decisión del Ayuntamiento de recurrir la sentencia que anulaba la licencia de las cocinas fantasma condena a las niñas y niños del colegio Miguel de Unamuno y al vecindario a seguir sufriendo la pesadilla de olores, ruido y tráfico que provoca este negocio industrial, reconocido por un juez como indudablemente perjudicial.

Con este recurso el gobierno de Almeida contradice en un solo acto su recién presentada política de urbanismo en materia de cocinas fantasma, su política de entornos escolares y su Plan Local para la Infancia en Madrid y le pega una patada a sus promesas en estos asuntos. La sentencia recurrida anulaba la licencia bajo la que operan estas cocinas industriales basándose en tres argumentos: que carece de informe de impacto medioambiental, que carece de informe jurídico y que incumple la normativa urbanística. A pesar de haber recurrido esta decisión, el Ayuntamiento anuncia que va a revisar de oficio la licencia en cuestión, la falta de coherencia es absoluta.

“El Delegado de Urbanismo ha anunciado que van a recurrir pero que también van a revisar de oficio la licencia de las cocinas de Alejandro Ferrant. Este anuncio es una vergüenza a estas alturas, las familias ya le pedimos hace un año a Mariano  Fuentes que revisara la licencia antes de que empezaran a funcionar las cocinas industriales.

“No nos hizo caso. Ahora un juez le ha dicho que esa licencia debe ser anulada y anuncian revisiones en lugar de acatar la decisión, no tienen palabra y están tomando el pelo a las familias y vecinos”, ha añadido Iris Arisa, Secretaria de la AFA del Colegio Público Miguel de Unamuno. Las familias del Colegio Miguel de Unamuno están profundamente decepcionadas con el Ayuntamiento. La propia vicealcaldesa llegó a reconocer que, como madre no le gustaría que hubiera cocinas fantasma al lado de los colegios; a pesar de que urbanismo es su competencia, no ha hecho nada para que este colegio deje de tenerlas.

“La decisión de Almeida es realmente indignante, llevan días diciendo que con la nueva legislación que han planteado estas cocinas no estarían donde están, les hemos dado una oportunidad avalada por un juez para que enmendaran el error que han cometido como gobernantes al permitir esa actividad al lado de un colegio y han decidido desperdiciarla”, comenta Noelia Cabezas, Presidenta del AFA del Colegio Miguel de Unamuno.

Para poder seguir luchando y defendiendo los derechos de los niños, las familias han lanzado un crowdfunding para financiar esta segunda fase del proceso judicial. Todo el que quiera ayudar puede hacerlo siguiendo este enlace:

https://www.goteo.org/project/recurso-stop-cocinas-fantasma-en-alejandro-ferrant

“Somos familias que estamos invirtiendo nuestro tiempo y nuestro dinero en hacer el trabajo que deberían estar haciendo desde el Ayuntamiento de Madrid, es decepcionante pero no vamos a parar aquí, un juez ya nos ha dado la razón y estamos convencidas de que lo volverá a hacer en segunda instancia”, ha concluido la presidenta del AFA.