En 2008, para sorpresa del vecindario de Barajas, el Ayuntamiento de Madrid decidió dar por finalizadas las obras de la llamada Vía Verde de la Gasolina, dejando la infraestructura a medias, sin rematar. Desde entonces, a pesar de las protestas regulares de la Asociación Familiar Alonso de Ojeda de Alameda de Osuna (AFAO), la zona inacabada no ha cesado de deteriorarse. Basta echar una ligera ojeada al túnel sobre la A-2 o a las áreas donde deberían ubicarse los aparcamientos subterráneos (en especial el tramo comprendido entre las calles Joaquín Ibarra y Carabela) para advertir su “deplorable estado de abandono”. Y del mantenimiento de los jardines, mejor ni hablamos.

La Vía Verde de la Gasolina es una vieja reivindicación ciudadana. Hace 25 años, AFAO elaboró un proyecto para transformar en paseo verde la llamada vía de la gasolina, el antiguo trazado ferroviario que RENFE usaba para llevar carburante al aeropuerto de Barajas. Las vías dejaron de utilizarse en los setenta y tras muchos años de pelea, la asociación consiguió la aprobación del proyecto “Vía Verde de la Gasolina”, una gran zona de esparcimiento con plazas, juegos para niños y mayores, numerosos espacios ajardinados y 630 plazas de aparcamiento en superficie. La mayor parte del proyecto fue construido, pero una parte importante se quedó a medias, lo que impulsó al vecindario a realizar todo tipo de actos de protesta desde 2008 hasta hoy.

Tras las pasadas elecciones municipales, las expectativas de AFAO de conseguir la ansiada finalización de la Vía aumentaron considerablemente. “Desde el primer día de la nueva Junta de Distrito hemos ofrecido toda nuestra experiencia y colaboración. Hemos participado activamente en las comisiones del Plan Participativo y en los Presupuestos Participativos para 2017 y en estos, la finalización de la Vía Verde es la petición más solicitada en Alameda de Osuna, aunque ha sido declarada inviable debido a la propiedad de los terrenos”, indica Julián Moreno, presidente de AFAO. “Es inadmisible que el acuerdo marco firmado por el Ayuntamiento y RENFE (ahora ADIF) en 1998 no se haya desarrollado completamente; pero si quiere, el Consistorio está perfectamente legitimado para expropiar los terrenos con el fin de darles un uso social”, recuerda Moreno. “¿Qué hizo la Comunidad de Madrid para utilizar esos mismos terrenos en 2006 para la construcción de la L5 del metro hasta La Alameda?” se pregunta de manera retórica el presidente vecinal.

“El Partido Popular ha estado durante años despreciándonos y ninguneándonos sobre este asunto; los nuevos gestores de la Junta Municipal, si bien es cierto que llevan menos tiempo y han mostrado una mayor comprensión, están dubitativos e inseguros”, afirma Julian Moreno, antes de concluir: “ha llegado nuevamente la hora de retomar la exigencia pública de la finalización de la Vía Verde de una forma más clara y contundente”.