El lunes 2 de febrero decenas de vecinos y vecinas de la Colonia Experimental del barrio de Villaverde Alto acudieron al Registro del Instituto de la Vivienda de Madrid (IVIMA) para tramitar un centenar de reclamaciones dirigidas a exigir al organismo que lleve a cabo la rehabilitación integral de siete bloques de viviendas, en cumplimiento de una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid de 2005 que insta, asimismo, al Ejecutivo autonómico, a urbanizar los espacios interbloques.

En 1957 la Obra Sindical del Hogar levantaba la Colonia Experimental de Villaverde Alto, 28 bloques de 480 viviendas de apenas 45 metros cuadrados. A diferencia de otros barrios, como San Fermín, en los que los edificios fueron derribados o reformados para garantizar a sus inquilinos unas condiciones de habitabilidad vida dignas, en Villaverde siguen tal cual. Tal cual, pero castigados por el paso del tiempo y por la inhibición de las administraciones públicas en la gestión de su mantenimiento.

Tras la desaparición de la Obra Sindical franquista, el Instituto de la Vivienda de Madrid (IVIMA) se hizo cargo de la gestión de las casas, que mantuvo el régimen de alquiler con opción a compra que consensuaron los inquilinos de acuerdo al denominado derecho diferido a la propiedad. En 1994, el IVIMA sacó a la venta unas viviendas que la mayoría de los inquilinos compró. El contrato de compraventa les hacía propietarios también de las zonas comunes y, responsables, por tanto, de su mantenimiento. Tres décadas después, las viviendas presentaban un estado lamentable, por lo que un grupo de vecinos decidió demandar al IVIMA por venderles una casa casi en ruinas. Perdieron en primera instancia, pero ocho de ellos recurrieron al Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que les dio la razón y condenó al Ejecutivo autonómico a realizar las obras de reparación ‘de las deficiencias existentes en las viviendas de los demandantes así como las deficiencias existentes en el edificio en que se ubican dichas viviendas y en la urbanización que se encuentran’.

Casi diez años después del fallo, emitido el 27 de junio de 2005, el Gobierno regional solo ha arreglado uno de los siete bloques que debía haber rehabilitado, situado en el número 5 de calle Gualaviar. Hasta el momento y, a pesar de las sucesivas demandas vecinales, el Ejecutivo ha hecho oídos sordos y sigue sin ejecutar la sentencia porque, dice, “no hay dinero’.

Los autocares salieron a las 9:30h de la Estación de Villaverde Alto. Los vecinos se concentraron a partir de las 10:30h en la sede del IVIMA (calle Basílica, 23) y permanecieron durante buena parte de la mañana registrando sus reclamaciones.

Vídeo de la situación de la Colonia Experimental.