La “desproporcionada alarma social” generada por la decisión de la promotora inmobiliaria Diursa de instalar una antena de telefonía móvil en la azotea de un edificio situado en el barrio de Valderribas (Vicálvaro) ha dado la victoria a sus inquilinos. “El pasado día 8 de abril la dirección de Diursa puso en los portales una carta en la que nos comunicaba que habían rescindido el contrato que tenían con France Telecom para la instalación de la antena de telefonía móvil. Ahora están preparando la carta y el burofax que mandaron a la compañía para remitírnoslas a todos los vecinos. Parece que esto confirma que se han echado para atrás, debido, según indican en la carta, a la `desproporcionada alarma social’ provocada”, relata uno de ellos.

Diursa, la promotora del inmueble situado entre las calles Marmolina y Molino Viejo, en el barrio de Valderribas, había alcanzado un acuerdo con la compañía France Telecom, una de las más importantes operadoras de telecomunicaciones del mundo, para permitir a su división en España, Orange, instalar una antena de telefonía móvil en la azotea del edificio “obligando” así a sus vecinos a convivir con ella. La antena se situaría así a escasos metros del colegio Pedro Duque y de una escuela infantil ubicada en la cercana calle Minerva.

Alarmados por la amenaza para la salud que las emisiones electromagnéticas de tales instalaciones suponen, los vecinos iniciaron una campaña de recogida de firmas dirigida a que Diursa renunciara a la instalación, una campaña que, por el momento, ha sido todo un éxito.