Hasta el momento, la Delegación de Gobierno no ha autorizado la convocatoria, un gesto que contrasta con la autorización de tres manifestaciones promovidas por organizaciones de ultraderecha y con la despreocupada permisividad ante la celebración de una conferencia de David Duke, ex líder del grupo racista Ku Klux Klan, el pasado 18 de noviembre. Estas manifestaciones, que han contado con las preceptivas autorizaciones gubernamentales, han tenido lugar en un contexto caracterizado, según la propia Delegación, por el riesgo de que se produzcan incidentes que pongan en peligro los bienes y las personas, un argumento con el que Soledad Mestre justifica la prohibición de la manifestación de homenaje a Carlos J. Palomino.

La Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) considera inadmisible que la Delegación de Gobierno prohíba la celebración de un homenaje a una persona asesinada y acepte, en cambio, la celebración de varias manifestaciones de marcado tinte xenófobo en las que se llegó a exaltar el asesinato de Carlos.

La FRAVM recuerda que las manifestaciones promovidas hasta el momento por el entorno afectivo y político de Carlos J. Palomino con el apoyo del movimiento vecinal contra el fascismo, el racismo y la xenofobia y en memoria del joven asesinado (las celebradas el pasado 15 de noviembre en Usera, el 16 en Vallecas y el 17 en la Puerta del Sol) han sido un ejemplo de solidaridad y civismo.

La FRAVM quiere poner de manifiesto su preocupación por la permisividad de la Delegación de Gobierno ante la actividad de grupos que, como denuncian las asociaciones vecinales de los barrios con mayor presencia de personas migrantes, están causando, con sus constantes agresiones físicas y verbales, un profundo desasosiego y malestar socavando las bases de la convivencia ciudadana. Pide, por tanto, a Soledad Mestre que responda con justicia y responsabilidad a su obligación de proteger la seguridad de la ciudadanía, amenazada por actos como el asesinato de Carlos y garantice el ejercicio de los derechos y libertades de ciudadanía que legítimamente reclaman los promotores de la manifestación del próximo sábado.