Los vecinos de los distritos de San Blas y Vicálvaro no claudican. Y es que las consecuencias del cierre de la Avenida de Daroca – único acceso desde este último distrito al centro de Madrid por la prolongación de O´Donnell- ya se están dejando sentir incrementando de forma alarmante el tiempo de llegada al hospital de referencia, el Gregorio Marañón e instaurando una grave fractura social en un distrito que prevé la llegada de 300.000 nuevos vecinos. A pesar de que éstos llevan más de un año manifestando, de formas incansable, su rechazo a la nueva vía, no han obtenido respuesta alguna por parte del Ministerio de Fomento, que no ha considerado ninguna de las alternativas propuestas por la Plataforma Ciudadana ‘Salvemos la Avenida de Daroca’.

A la Plataforma de Vicálvaro se ha sumado la Coordinadora de Asociaciones Vecinales de San Blas para organizar una manifestación que, bajo el lema ‘Golpe a la Radial 3’, pretende hacer públicos los problemas que les ha ocasionado la construcción de esta vía que, para más inri, es de pago. Porque también los vecinos de San Blas han empezado a padecer los atascos, superiores a media hora en algunos momentos, provocados por el recorte de accesos a la M-40 en la avenida de Arcentales y la calle Aquitania.

La fecha de la manifestación no es en absoluto casual. Han elegido, a modo de parodia, el día 23-F, para denunciar lo que consideran un ataque a los derechos fundamentales del ciudadano madrileño, ‘el derecho a circular libremente’, que consideran violado por el corte de la Avenida de Daroca en Vicálvaro y su consecuente incomunicación con el centro de la capital, o la perdida de accesos a una arteria vital, la M-4, en el caso de San Blas.