Tal y como informa la Federación Comarcal de Asociaciones de Vecinos de Alcalá de Henares (FCAVAH), numerosos vecinos, vocales de asociaciones vecinales, AMPAs y otras entidades, junto a grupos políticos de la oposición se levantaron el pasado 30 de enero de los cinco Plenos de Juntas de Distrito para protestar por la falta de cumplimiento del PP, partido en el gobierno, de los acuerdos aprobados en toda la legislatura, pero no realizados. Los vecinos realizaron una “huelga de Mociones”, negándose a aprobar el acta del pleno anterior. Después, abandonaron la sala y se dirigieron a una concentración en la puerta del Ayuntamiento de Alcalá.

La vecindad exige al alcalde, que es quien ostenta todas las competencias, el cumplimiento de las mociones presentadas y la elaboración de un nuevo Reglamento de Participación para que los vecinos sean los verdaderos protagonistas en el funcionamiento y mejora de la ciudad.

Hace siete años que se crearon las Juntas de Distrito y desde hace cinco presentan mociones para mejorar sus barrios. Actúan en dos ámbitos, dependiendo de las competencias que quiera delegar sobre ellas el alcalde de Alcalá. Uno de ellos es administrativo y funciona sin problemas. El otro es participativo, y en este no se les permite actuar. No se difunde las posibilidades de participación, el trato depende del ánimo del presidente de la junta, no tienen competencias reales (todo lo aprobado tiene que pasar por Junta de Gobierno) y no se informa del presupuesto asignado a cada Junta.

A pesar de ello, el Reglamento Orgánico Regulador de las Juntas Municipales de Distrito y de la Participación Ciudadana, las define como “el principal cauce de participación de los/as ciudadanos/as en la gestión municipal”. Según la propia página web del Ayuntamiento de Alcalá el objetivo principal de estas Juntas es «descentralizar la administración local con el fin de acercar más la gestión municipal a los vecinos». Así mismo dicen que “disponen de todos aquellos medios materiales, recursos humanos y competencias, que las convierten en auténticos ‘Ayuntamientos de Barrio’.

Sin embargo, muchas de las mociones aprobadas en estos Plenos de Distrito -con votos del PP e incluso por unanimidad- no han sido llevadas a cabo por el Ayuntamiento de Alcalá. El mantenimiento del Camino del río detrás de Leroy Merlín, el arreglo de la acera de la calle Santander, la construcción de una rotonda entre esta calle y Lope de Figueroa, retirar una torre eléctrica en la calle Jovellanos, o la información sobre el estudio de tipos diferenciados para el IBI, son algunas de las mociones que no llegaron a realizarse.

Otro de los incumplimientos graves del gobierno local ha sido el no contar con los representantes vecinales para impulsar los presupuestos participativos, elemento recogido en el Reglamento de Participación Ciudadana pero que se ha quedado de adorno. En 2011, la FCAVAH reivindicó la modificación del Reglamento para otorgar más funciones a las Juntas y cumplir las acordadas. Esta moción se aprobó primero en los distritos y un año después en el Pleno Municipal por consenso de todos los grupos políticos. Algunos de estos grupos, a la vez, rechazaron otras muchas alegaciones de las asociaciones vecinales que hubieran enriquecido más la participación vecinal.