Este año se da la circunstancia de que hay en curso, por fin, unas obras según un proyecto y presupuesto de hace más de 20 años, lo que las convierte en unos trabajos a todas luces insuficientes. No obstante, el barrio celebra el desbloqueo de una situación incomprensible, consciente de que por fin se pueda ver alguna luz al final del largo túnel.

Pero como no es la primera vez que se anuncia un final que luego no llega, “los vecinos y vecinas no dejarán de estar vigilantes hasta que el terreno, hoy un descampado con centenares de árboles plantados por los vecinos y poco más, sea de verdad un parque para el disfrute ciudadano”, sostiene la Asociación Vecinal de Carabanchel Alto, impulsora del acto del domingo.

Ese día a las 12:00, en la confluencia de las calles Atapuerca y Los Morales, la entidad organizará una asamblea informativa y plantará un nuevo árbol con el fin de dejar constancia de que seguirá vigilante hasta conseguir que las instituciones implicadas cumplan con las obras que debían de haber estado terminadas hace 18 largos años.