Hace cuatro años la Asociación Vecinal La Corrala (Centro) promovió la creación de El Rapeadero, un taller de hip hop en el que Carlitos Wey, un venezolano de 30 años, enseña a niños de edades comprendidas entre los 4 y los 24 años a escribir letras, inventar rimas, crear sus bases… para dar cauce a sus historias, sus inquietudes y sus sueños.

Poco después, los alumnos presentaron, con una actuación en directo, Mi geneRapción, un disco de 14 canciones que hablan de la violencia machista, de los abusos policiales, del racismo, de la necesidad de juntarse, de alzar la voz y de “echar pá lante” destruyendo los estereotipos negativos que pesan sobre el fenómeno de la inmigración.

Los alumnos han tardado apenas un año en grabar y editar su primer videoclip en colaboración con vecinas y vecinos del barrio “de toda la vida”, con quienes el sábado compartieron la emoción del estreno de Libertad, que se proyectó en la fachada de un edificio situado frente a la sede de la asociación vecinal, en la calle Lavapiés.