La droga ha vuelto con fuerza a algunos barrios de Villaverde. Y, con ella, el fenómeno de las viviendas que son usadas para su tráfico y consumo. En los últimos tiempos, más de diez narcopisos se han abierto en el Casco Histórico de Villaverde Alto, generando graves problemas de convivencia y seguridad en el entorno y el consecuente miedo y hartazgo de la vecindad. Ante esta situación de degradación y la falta de soluciones por parte de las administraciones, la Coordinadora de Asociaciones Vecinales del distrito ha convocado una concentración el próximo jueves 6 de octubre a las 17:00 ante la Junta Municipal, que se encuentra en el número 53 de la calle Arroyo Bueno. Bajo el lema “¡Villaverde en pie contra la droga y el abandono institucional!”, el acto se celebrará mientras en el interior del edificio se desarrolla el pleno mensual de la junta. Durante la sesión plenaria, representantes vecinales expondrán la magnitud del problema y reclamarán un “Plan Integral contra la droga en Villaverde antes de que finalice el año y donde estén implicadas acciones de las tres administraciones”.

“En Villaverde hoy volvemos a ver con mucho dolor a jóvenes toxicómanos, abandonados por las instituciones, estigmatizados, una consecuencia clara de la falta prevención, de la ausencia de posibilidades para tener una vida digna”, indica la coordinadora en un comunicado que ha hecho público con motivo de la concentración. “Y es que en este distrito,- continúa- arrastramos una constante desigualdad. Fruto de la anterior crisis económica, muchísimas familias fueron desahuciadas, dejando pisos vacíos en propiedad de bancos que se han desentendido enteramente de sus propiedades. Inmuebles que han sido ocupados por mafias para traficar con droga. También fruto de la falta de proyecto para los polígonos, muchas de estas mafias han utilizado naves industriales abandonadas para continuar su negocio”, puede leerse en su nota.

En los últimos meses, la policía ha actuado contra algunos de estos lugares de tráfico de droga, desalojándolos, algo que solo ha conseguido desplazar el problema a otras zonas. “A medida que se ha ido ejerciendo presión policial en unos puntos, la venta de droga ha ido cambiando de calle, dando lugar a más de una decena de narcopisos que se han ido concentrando en el Casco Histórico de Villaverde Alto”, aseguran las asociaciones vecinales, antes de aclarar que estos narcopisos no se encuentran ocupados.

“Los vecinos de las zonas aledañas están desesperados, recibiendo por respuesta que, dadas las características de los pisos, pueden pasar años hasta que se pueda actuar policialmente. Y es que, lejos de los discursos xenófobos y clasistas, sabemos perfectamente que en Villaverde Alto estos narcopisos están en régimen de propiedad por personas autóctonas. Queremos así aprovechar la ocasión para decir alto y claro, también, que basta ya de quienes pretenden introducir los discursos del odio en nuestros barrios”, apostillan los colectivos barriales.

Respuesta institucional insuficiente

La coordinadora se queja de que hasta el momento la respuesta de las administraciones al problema ha sido claramente insuficiente. “Los vecinos y vecinas de Villaverde estamos hartos de aguantar, de esperar soluciones que nunca llegan, hartos de parches y fotos de nuestros representantes políticos en redes sociales para jactarse de acciones que son, a todas luces, insuficientes para acabar con el estado de creciente degradación de nuestro distrito”, insiste en su comunicado. “Somos perfectamente conscientes de que aquí no se actúa con la contundencia debida contra la delincuencia, la droga o las mafias que someten a mujeres a explotación sexual porque, mientras estén aquí ubicadas, no molestan en otros barrios donde podrían afear la imagen de Madrid”, apostilla.

Villaverde necesita una intervención urgente y mucho más ambiciosa que la diseñada hasta el momento. “Ya sabemos que en el Plan Sures el Ayuntamiento ha activado un proyecto de 800.000 euros contra la droga. Pero también sabemos que lo que va a costar remodelar la Puerta del Sol, asciende a 10,7 millones de euros. Las cifras dejan claras las prioridades”, se queja la coordinadora.

Por todo ello, las asociaciones vecinales no quieren más parches ni medidas parciales que “llevan el problema de una calle a otra”, sino un “plan integral con una dotación económica asociada para poner en marcha políticas sociales”. “Desde luego que habrá que contar con más dotación policial en las zonas más afectadas, pero que no se les olvide que sin la recuperación de los polígonos industriales, sin proyectos de empleo digno, sin acabar con la trata de mujeres con fines de explotación sexual y sin tener un proyecto de vivienda digna que evite que los vecinos se sigan marchando del distrito, este problema no se solucionará. Sabemos que esto implica cambiar el modelo de gestión de la ciudad, sabemos que implica darle un lugar al sur que no sea ubicar todo lo que molesta en otros lugares. Pero también creemos que es posible”, sostienen las asociaciones vecinales de Villaverde que, como no podía ser menos, cuentan con todo el apoyo de la FRAVM en esta batalla por la dignidad de sus barrios y sus gentes.