La Mesa en Defensa de la Sanidad Pública (MEDSAP)-Marea Blanca, fiel a su cita del tercer domingo de mes, volvió a sacar a la calle a centenares de vecinos, sindicalistas, pacientes y profesionales preocupados por el deterioro del sistema público de salud, que dieron vida a la 56ª Marea Blanca madrileña. La protesta se desarrolló ante La Princesa en recuerdo de la plataforma de usuarios, pacientes y sanitarios que logró echar por tierra el proyecto del Gobierno regional y sentó las bases de la propia Marea Blanca.

La plataforma de este centro de la capital encabezó una manifestación en la que también estuvieron muy presentes los grupos que en estos momentos se hallan en pie de guerra contra el desmantelamiento del Hospital de Móstoles y del Ramón y Cajal.

Recordemos que La Princesa fue el primer centro amenazado por el plan de privatizaciones impulsado por el Gobierno regional presidido por Ignacio González, hoy encarcelado en el penal de Soto del Real por delitos de organización criminal, malversación de fondos públicos, fraude en la contratación, prevaricación, falsedad documental y blanqueo de capitales. La operación, que fue presentada el 31 de octubre de 2012, contemplaba la externalización de 6 hospitales de gestión mixta, 27 centros de salud y los laboratorios de los hospitales públicos. El llamado “Plan Lasquetty”, en referencia al consejero de Sanidad del momento, preveía la conversión del Hospital Universitario e Investigador de la Princesa en un centro especializado en la atención de personas mayores.

La gran movilización ciudadana organizada por la Marea Blanca consiguió la paralización del proyecto pero, tal y como recuerda la MESDAP en el comunicado que leyó al final de la manifestación, “la estrategia privatizadora continúa hoy con el intento de convertir el Hospital Universitario Público de Móstoles en un centro de media y larga estancia”.

Esta transformación, a tenor de las organizaciones que conforman la Mesa, “encubre una operación de trasvase de pacientes de la sanidad pública al hospital Rey Juan Carlos, propiedad del consorcio Fresenius-Helius”. El coste por cama/día del hospital privado Rey Juan Carlos es un 14,95% más caro y ya cuenta con más tarjetas sanitarias que el Hospital Público de Móstoles, “un negocio redondo, como la derivación de agudos a la Fundación Jiménez Díaz”.

Además de defender centros como el hospital mostoleño y La Princesa, la Marea Blanca mostró su rechazo a los Presupuestos Generales de la Comunidad de Madrid, denunciando “las falsedades y medias verdades del hipotético crecimiento que publicita el gobierno de Cristina Cifuentes”.