Las entidades ciudadanas denuncian que estos terrenos de la compañía pública no solo llevan 20 años sin desarrollar sino que además están en manifiesto estado de abandono y deterioro. Debido a su falta de control y mantenimiento, el asentamiento de chabolas que se halla en su interior no cesa de crecer, a pesar de que carece de las condiciones mínimas de salubridad. No es de recibo que en pleno siglo XXI las administraciones consientan que familias puedan malvivir de esa manera, rodeadas de deshechos y soportando no solo las inclemencias del tiempo sino plagas de animales. Su realojo es urgente.

Por todo lo anterior, los tres colectivos vecinales de Arganzuela, con el apoyo de la FRAVM, realizan un llamamiento a sus habitantes para que secunden una concentración que este domingo, 2 de abril, arrancará a las 12:00 en el Parque de las Delicias, frente al número 40 de la calle Párroco Eusebio Cuenca.

Durante los últimos decenios se ha incrementado la población de Arganzuela de forma considerable, con la creación de nuevos barrios como Los Puertos, Metales y Méndez Álvaro. Pero este crecimiento, que aún continúa en fase de desarrollo, no ha ido acompañado de las dotaciones necesarias: sanitarias, educativas, deportivas, sociales, culturales, de ocio, etc. La necesidad de crear nuevas dotaciones, algo que tanto la anterior corporación municipal como la actual han reconocido, ha pasado a ser apremiante para el vecindario.

Uno de los argumentos recurrentes de la Administración para no atender la demanda ciudadana es la falta en el distrito de terrenos de titularidad pública adecuados para construir equipamientos dotacionales. Argumento que choca desde hace 20 años con la existencia de los 55.000 m² que se encuentran junto a la estación de tren de Delicias, en el límite con la calle Párroco Eusebio Cuenca, y que de acuerdo al vigente Plan General de Ordenación Urbana de Madrid están reservados para uso dotacional. Sin embargo, la empresa pública Adif, su actual propietaria, los mantiene en estado de completo abandono, lo que está generando un deterioro sin precedentes de la zona.

Terreros de Adif Delicias

Hace más de un año las asociaciones vecinales se reunieron con responsables de Adif. Según estas, “la propia compañía nos transmitió que los terrenos de la discordia no son de ninguna utilidad para ellos y que están abiertos a las propuestas que puedan recibir. Dejaron claro que si bien son de uso dotacional, están atentos a que la oferta sea atractiva, teniendo en cuenta su ubicación privilegiada”.

Los colectivos vecinales ya rechazaron en su momento los intentos del anterior Gobierno de la ciudad de recalificar estos terrenos para atender exclusivamente a intereses de especulación urbanística y que hubieran dejado a esta parte de Arganzuela sin espacios para construir las dotaciones necesarias. Y consideran idónea la coyuntura actual, en la que el Ayuntamiento mantiene negociaciones con Adif con motivo de la Operación Chamartín, para que ambas partes desatasquen la situación de las parcelas de Delicias y consoliden su carácter público. Hace unos meses, Vecinos Delicias entregó al Consistorio de Madrid y a la compañía pública 2.570 firmas de ciudadanos que la reclaman que ceda de una vez sus terrenos para construir dotaciones sociales.

“Seguimos dispuestos a la movilización para defender el carácter dotacional de estos terrenos y para exigir el uso efectivo y creación de los equipamientos necesarios”, sostienen las tres organizaciones promotoras de la concentración del domingo. Lo han expresado cientos de veces: el barrio necesita urgentemente equipamientos y servicios dotacionales como un centro de salud, un polideportivo, una piscina cubierta, centros de día de mayores y, por supuesto, como reclaman las asociaciones de madres y padres de alumnos del distrito desde 1997, un nuevo instituto de educación secundaria.

Ante la protesta del día 2 de abril, los grupos vecinales recuerdan sus dos demandas principales: “que se cumpla el actual Plan General de Ordenación Urbana y se dé inmediato uso dotacional a los terrenos; y que se proceda a dar una solución justa al problema de los asentamientos, y mientras tanto se tomen medidas para impedir su continuo crecimiento y el deterioro de la zona”.