La comunidad escolar del CEIP Juan Zaragüeta reclama desde 2014 ese terreno para poder desarrollar sus actividades. En el momento actual, ese espacio es todavía más importante para poder desarrollar el curso en condiciones de seguridad sanitaria.

Los 250 automóviles del aparcamiento añadirán humos y ruido al entorno escolar, incrementando los problemas de salud de todos y todas y estimulando el uso del automóvil. Se aleja así cualquier opción de movilidad sostenible para el acceso al colegio y para el acceso a las empresas de Cristalia y la zona de Ribera del Loira, en la que trabajan más de 16.000 personas.

Hay una contradicción flagrante entre este aparcamiento y los planes y palabras del Ayuntamiento de Madrid respecto a la movilidad sostenible. Desde los Acuerdos de la Villa para la reconstrucción de la ciudad, firmados por todos los grupos municipales, hasta el vigente Plan A (Plan de Calidad del Aire y Cambio Climático) o la futura estrategia Madrid 360, todas las propuestas municipales apuestan por reducir el abuso del automóvil.

Y hay una contradicción también flagrante entre este aparcamiento y los planes y la imagen que quiere ofrecer Iberdrola como compañía preocupada por el medio ambiente. Una parte de la política de gestión sostenible y cambio climático de la empresa está recogida en un Plan de Movilidad Sostenible que también apuesta por alternativas al automóvil para el acceso de sus empleados.

A más facilidad de aparcamiento, mayor número de personas acudirán a su centro de trabajo en automóvil, rebajándose la fuerza de otras opciones como el transporte colectivo, caminar, bicicleta o la propia opción de vehículo compartido (carpooling).

Consideramos que lo que hace falta en esa parcela usurpada al servicio público es:

  • Espacio para las actividades educativas y recreativas del CEIP Juan Zaragüeta y del resto del vecindario de Hortaleza, tal y como fue aprobado unánimemente en 2019 en el pleno del Distrito.
  • Un proyecto dotacional deportivo y ambiental, para convertir la parcela a medio plazo en un espacio de uso público capaz de combatir la contaminación y el cambio climático.

El entorno del Juan Zaragüeta requiere un plan de movilidad que facilite el acceso a las y los escolares, al vecindario y a las y los trabajadores de las empresas cercanas en medios de transporte alternativos al automóvil. Actualmente ese entorno no cumple la legislación de accesibilidad y caminar, pedalear o llegar en transporte colectivo es difícil o inseguro.

Por todo lo anterior, A PIE, la Coordinadora de Entidades de Hortaleza y la FRAVM exigen:

  • Cerrar el parking junto al CEIP Juan Zaragüeta
  • Recuperar la parcela pública para sus usos legales y legítimos, deportivos y ambientales
  • Elaborar un plan de movilidad para el entorno del colegio que facilite el acceso peatonal, ciclista y en transporte público, calmando el tráfico y permitiendo la autonomía infantil.