Una vez más, el pasado 16 de diciembre la sede de la Asociación Vecinal La Unidad de Villaverde Este apareció vandalizada con pintadas, un hecho que, según sus palabras, sucede “cada vez que el clima político se eleva contra las asociaciones vecinales”. Desconocidos escribieron varias veces en la pared “AAVV=Club privado”.

Tras el nuevo ataque, ayer la entidad vecinal envió una carta a la concejal presidenta de la Junta de Villaverde, Concha Chapa, en la que denuncia que las pintadas llegan “después del discurso que se llevó al Pleno del Distrito de principios de mes donde usted declaró que el convenio que permitía la Cabalgata Popular de Villaverde Este “solo era para ellos” y que “todos los madrileños pagaban la fiesta de unos pocos”. El tejido asociativo del distrito está muy molesto por lo que considera un “desastre” de gestión de la Junta Municipal de las Cabalgatas de Reyes, unos festejos que ahora se organizan sin participación ciudadana, a través de contratas a empresas, y que suponen un gasto tres veces mayor que el que se producía en el mandato anterior.

En su carta, La Unidad de Villaverde Este responde a estas palabras que Chapa profirió el 1 de diciembre, durante el citado pleno: “En mi pueblo una cabalgata participativa es aquella que llega a las entidades que se quieren disfrazar, coge su remolque, utilizan el dinero de la propia asociación para construir su carroza y colaboramos entre todos”.

“Efectivamente ESE ES EL COMIENZO DE LA CABALGATA POPULAR DE VILLAVERDE. En el año 2011 el Ayuntamiento de la capital anunció que, con motivo de la crisis económica, las cabalgatas de los barrios de la periferia se suprimían dejando únicamente la de Distrito Centro. Es por ello que la Asociación Vecinal Independiente de Butarque comenzó con la iniciativa de la cabalgata popular a la que se sumarían posteriormente otros barrios del distrito y entidades. Es el caso de la AV La Unidad de Villaverde Este que, gracias a vecinos y vecinas, comerciantes y voluntarios/as anónimos/as pudieron aportar una carroza al desfile cooperando para encontrar recursos (desde el camión, el espumillón, las luces, la gasolina o los disfraces…). Todo para sacar adelante un desfile con sus propios recursos materiales y económicos” recuerda el colectivo barrial a la concejala.

“Esta cabalgata financiada por las propias entidades y vecinos participantes -continúa en su misiva- se repitió durante años hasta que en el año 2015 la Junta Municipal de Villaverde ofreció la firma de una subvención nominativa que permitiera poner fin a la penuria económica y precariedad de recursos y dignificara el desfile, el trabajo y ofreciera los medios para tener la cabalgata que VILLAVERDE MERECE” .

Una subvención nominativa o convenio que la concejala despreció en el pleno con estas palabras: “esas entidades (…) terminaban contratando con el dinero de todos, sin ningún tipo de control ni transparencia a una empresa para que les organizara la cabalgata.”

Para La Unidad de Villaverde “estas afirmaciones son rotundamente FALSAS. Las asociaciones participantes justificaron y registraron mediante facturas, resguardos de abono y memorias técnicas y económicas todos y cada uno de los gastos realizados para poder llevar a cabo las actividades programadas. El listado de actividades que se realizaba se ajustaba estrictamente al convenio que redactaban los responsables del Distrito: Fiestas de animación navideñas, Cabalgata, Carnavales, Día del Libro, Día del Árbol, Titiriverde, etc. Actividades que eran comunicadas mediante registro a la Junta Municipal que las autorizaba y a las cuales se remitía posteriormente una memoria. Los recursos materiales, personales y necesidades para la ejecución de las actividades se llevaban a cabo con pequeños comercios del barrio (chocolaterías, papelerías, grupos de música…) pero también con otras empresas que no se encontraban en el distrito (caso de los camiones para las carrozas). Sin embargo, también muchos recursos se aportaban directamente por las entidades, desde la gestión de las actividades hasta materiales, gastos de transporte… lo que permitía que por un importe hasta tres veces menor se hicieran el triple de actividades que con el actual modelo” recuerda la asociación vecinal.

El colectivo también desmiente en su escrito que el actual Ayuntamiento haya dejado de otorgar “subvenciones nominativas a dedo”, tal y como aseguró la concejala en la sesión plenaria. “En 2021 el Ayuntamiento otorgó 345 subvenciones nominativas o directas por un importe de 8.173.429,03 €. En 2022 ha dado 174 por importe de 16.942.863,75 €. Para 2023 están presupuestados 28.370.863 euros en nominativas. Desde luego, legítimas. Puesto que es un mecanismo legal y útil para apoyar el trabajo de entidades y colectivos que tanto bien hacen a nuestra ciudad”, aclara la asociación.

La Unidad de Villaverde Este reclama por todo lo anterior “el fin del hostigamiento al tejido asociativo de Villaverde. El fin de la difamación hacia un trabajo voluntario llevado a cabo por los vecinos y vecinas del distrito y el respeto por los colectivos que con tanto esmero llevaron a cabo durante años decenas de actividades para todos los vecinos y vecinas bajo supervisión técnica y política”.

Además, “muy especialmente”, solicita a la concejala “una rectificación pública que ponga fin al clima de tensión y odio que ofrece un marco de legitimidad a quienes vandalizan las sedes de las asociaciones”. “Que las asociaciones disientan de la decisión política de suprimir el convenio no es excusa para la mentira y la incitación al odio. Nunca en Villaverde se había vivido un clima de enfrentamiento hacia el tejido asociativo como el que estamos viviendo y no vamos a permitirlo”, concluye en su carta la entidad vecinal.

Pintadas recurrentes

No es la primera vez que La Unidad de Villaverde Este sufre actos vandálicos como el del pasado viernes. La asociación ha denunciado en la Unidad de Delitos de Odio de la Policía Municipal el hostigamiento sufrido en otras ocasiones, como el que tuvo lugar en 2019, cuando la fachada de su sede amaneció con pintadas con las consignas “Stop Feminazis”, “Cerdas feminazis” y “Feministas hijas de puta”. Un ataque que se produjo como consecuencia de la defensa pública del feminismo por parte de la entidad “frente a los ataques a los Espacios de Igualdad municipales o al propio negacionismo de la violencia machista llevado por determinados grupos políticos”, asegura la asociación.