Usera acumula una larga lista de récord: es, con 16.691 euros, el distrito de Madrid con menor renta per cápita de la capital, cuya media se sitúa en 21.610 euros. En el otro extremo se sitúan Retiro, con 26.409 euros y Salamanca, con 26.265. La esperanza de vida de sus habitantes es la segunda más baja de los distritos de la capital. Su tasa de paro (18,83%, más del 20% en el caso de las mujeres) supera en cinco puntos la media de la ciudad (13,96%), cifras que explican unos rotundos niveles de estudios en la población adulta. Casi el 30% de los hombres y un 35,9% de las mujeres tienen muy bajos estudios o no los tienen. “Y luego resulta que una de las medidas de austeridad tomadas para la recuperación económica ha sido suprimir aulas de educación de adultos” y “devolver 1.800.000 euros de los ejercicios 2013 y 2014 que el concejal de Usera no ha invertido”, denuncian las asociaciones vecinales del distrito, que esta tarde presentarán en Meseta de Orcasitas un fake de la carta que, bajo el título `En la buena dirección’, envió Ana Botella a los vecinos de todos los distritos haciendo un balance de su gestión que el movimiento vecinal no comparte.

Las entidades recuerdan que hay un grave déficit en escuelas infantiles y en institutos (es, con un 17,2%, el segundo distrito de Madrid con más población escolar de menos de 16 años).

Piden, asimismo, más inversión para favorecer la integración y cohesión de la población migrante, que en Usera asciende al 17.9% de la población, y a servicios sociales para hacer frente a la precaria situación económica de las familias, muchas de las cuales apenas pueden pagar sus viviendas y los suministros básicos. “No entendemos cómo se pueda hacer propaganda con esos datos”, remachan.

Por todo ello, las asociaciones vecinales han elaborado su propia carta con el balance de la gestión del equipo de gobierno local, un balance que completaron en la multitudinaria asamblea que se celebró el jueves 26 de marzo en el centro cultural Meseta de Orcasitas con la voluntad de que “Usera sea y se haga desde la participación de todos los movimientos vecinales y ciudadanos asociativos”.