Los barrios de Usera han sufrido en los últimos años el azote del paro y, en muchos casos, la pérdida de las prestaciones por desempleo. El distrito acumula un índice de paro cercano al 20%, un porcentaje que escala por encima del 25% en Orcasur.

A las consecuencias de la crisis económica se suman los recortes aplicados por las administraciones: cae el número de familias perceptoras de la Renta Mínima de Inserción que, además, suele tardar en torno a un año y medio en llegar y de las prestaciones por dependencia, así como las becas escolares para pagar el comedor y el material escolar…

La degradación del entorno es igualmente evidente: el cambio de empresa adjudicataria de la recogida de basuras en los barrios periféricos ha provocado acumulaciones insalubres de desperdicios, se ha abandonado casi por completo el mantenimiento de las infraestructuras, así como la construcción de nuevos equipamientos. Muestra de ello es el retraso de diez años en la edificación de la biblioteca de San Fermín, comprometida por Gallardón hace más de una década.

“Para colmo”, añaden las asociaciones vecinales, “las Administraciones públicas nos castigan con tasas, impuestos y copagos que no consideran la situación económica de la ciudadanía”. Es el caso del copago farmacéutico y de teleasistencia, “que antes no existían”; las subidas continuas de la luz y el gas, que “aumentan la pobreza energética de los hogares de las clases populares”; el IVA, que “pagamos por igual que los más ricos, a pesar de que nuestros salarios, pensiones y prestaciones van para abajo” y el aumento de los impuestos y tasas municipales como el IBI, la basura, el agua, por no mencionar el transporte.

El pasado 19 de noviembre representantes de las asociaciones vecinales de Usera desplegaron una pancarta en la sede de la Junta Municipal del distrito contra el pago de la tasa de la basura, antes incluida en el Impuesto de Bienes Inmuebles, y contra la subida del IBI (un 156% entre 2008 y 2012, al que se suma un incremento adicional de 10,4% en 2014.

“A pesar de ello –señalan las asociaciones-, el Partido Popular insiste en los folletos que han repartido en nuestras casas que el Ayuntamiento no sube los impuestos a los ciudadanos”.

“Subidas de esta envergadura en un momento en que el precio de la vivienda ha caído un 27%, el IPC ha subido un 9,3%, el paro ha aumentado y el poder adquisitivo de las familias está gravemente dañado son claramente inadmisibles, ya que siguen sin tener en cuenta nuestra capacidad económica real”.

Por todo ello, han registrado una petición en la Junta Municipal solicitando la retirada de los actuales valores catastrales, la reducción de los tipos impositivos y que se cambie de raíz la normativa que hace que paguemos más los que menos tenemos”.

Saturación en el IES Ciudad de Jaén

Un ejemplo del abandono al que los barrios populares están sometidos es el IES Ciudad de Jaén, un centro bilingüe, con escolarización preferente de discapacitados motóricos y catalogado de difícil desempeño que casi ha duplicado el numero de alumnos en apenas seis años pasando de 691 en 2008 a 1.132 alumnos en 2014. A la masificación de sus aulas se suma el deterioro de unas instalaciones a las que se accede por una calle sin aceras con varias infraviviendas. Unas instalaciones salpicadas de humedades, sin apenas baños, un mobiliario y unos equipamientos envejecidos. Además, faltan medios informáticos y tecnológicos, más profesores dedicados a los programas de integración y compensación educativa y más personal técnico de control y de servicios.

Coincidiendo con la movilización vecinal por una política fiscal progresiva y, dada la grave situación del centro, el profesorado del instituto acordó efectuar paros de una hora lectiva a la semana en días alternos hasta que la Consejería de Educación se comprometa a revisar la actual ratio del centro, mejorar las instalaciones e incrementar la dotación de recursos materiales.