Las familias de los 3.483 niños de cero a tres años que, según datos del Ayuntamiento de Madrid, viven en el distrito Centro sólo pueden optar a las 176 plazas escolares que ofrecen las cuatro escuelas públicas de primer ciclo que existen en el distrito: El Duende, La Paloma, Osa Menor y Centro IV. Esta última, aún en construcción, permanecerá cerrada al menos hasta octubre.

Madres y padres afectados por la escasez de plazas públicas en esa zona de la capital añaden que “además, hay una asombrosa carencia de escuelas infantiles concertadas y privadas, circunstancia que -lamentan- nos deja sin ninguna alternativa”.

Todo ello atenta, a su juicio, “contra el derecho a una educación de calidad de nuestros menores, quienes sufren el aumento del número de compañeros por cuidador en vez del aumento de número de aulas”; les obliga a delegar la atención de sus hijos en “cuidadores no profesionales” o a recurrir a la enseñanza privada, todo lo cual implica un presupuesto “desorbitado” que, en muchos casos, obliga a alguno de los progenitores a renunciar a su puesto de trabajo por resultar más rentable. En definitiva, la falta de escuelas infantiles es, en palabras de estas madres y padres, “la principal barrera para lograr una auténtica conciliación de la vida familiar y laboral”.

“Hartos de soportar esta situación”, convocan, con el apoyo de las asociaciones vecinales del distrito Centro, una concentración para el próximo 19 de mayo a las 18.30h en la Puerta del Sol a fin de evitar “que la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid condenen al abandono el primer ciclo de educación infantil pública” o “mercantilicen la educación de nuestros/as hijos/as en un periodo de vital importancia para su desarrollo”.