“Las agresiones a la ciudadanía y a los empleados públicos no cesan por parte del equipo de gobierno municipal. El alcalde ha puesto el letrero de se vende a gran parte del patrimonio de los madrileños. Todo vale: polideportivos que serán entregados a empresas privadas que serán subvencionadas por el Ayuntamiento a la vez que tendrán la posibilidad de aplicar tarifas libres; ordenanzas funcionarios que serán reemplazados por trabajadores de contratas privadas; la atención a niños y dependientes en escuelas infantiles y servicios sociales en manos de trabajadores privados precarios para mejor beneficio de las empresas que exploten esos centros,…” señala el escrito que las organizaciones promotoras de la iniciativa entregaron esta mañana en la sede municipal.

Portavoces de las centrales CGT, CCOO, UGT, CSIF y la FRAVM, arropados por medio centenar de personas, consignaron en el Registro de la Casa de la Villa 74.625 firmas de ciudadanos contrarios a la privatización de “las Instalaciones Deportivas Municipales, Ordenanzas, Servicios Internos del Ayuntamiento y otros servicios de atención a los madrileños”. No serán las únicas. La campaña de recogida de adhesiones continúa y las rúbricas recopiladas en algunos distritos aún no han sido entregadas. La Federación Madrileña de Asociaciones de Padres de Alumnos, así como los grupos de IU y el PSOE en el Ayuntamiento, algunos de cuyos representantes participaron en la protesta sindical, también apoyan la iniciativa.

Daniel Lobato, secretario general de CC.OO en el Ayuntamiento de Madrid, hizo referencia a la próxima privatización de 11 nuevos polideportivos en la capital, entre los que se encuentran los de La Almudena, Ciudad Pegaso, Meseta de Orcasitas o Las Rosas, los cuales podrán establecer libres tarifas, algo que generará “madrileños de primera y de segunda’, aseguró el sindicalista.

“Con la privatización de los servicios públicos los ciudadanos pagan dos veces por el mismo servicio: pagan el incremento de las tarifas que suele establecer la empresa privada y, por otro lado, a través de los impuestos municipales, la subvención que ésta recibe del Ayuntamiento”, indicó Nacho Murgui, presidente de la FRAVM. Además, continuó, “las privatizaciones frenan la participación de los vecinos en las decisiones que afectan a la gestión de las instalaciones municipales”, una reivindicación histórica de la federación vecinal. Murgui recordó que la FRAVM no sólo se opone a la externalización del servicio de las instalaciones deportivas sino a todos los procesos de privatización de los servicios públicos municipales. En este marco, tras conocer la convocatoria pública promovida por el equipo de Gallardón para la adjudicación del contrato de gestión de los nuevos centros culturales Fernando Lázaro Carreter, San Francisco-La Prensa y Carabanchel Alto, la FRAVM solicitó el pasado 19 de noviembre en la comisión permanente de pleno de Las Artes del Ayuntamiento que éste desarrolle un reglamento de cogestión de servicios y equipamientos. Las asociaciones vecinales consideran inadmisible que el consistorio transfiera millonarias partidas presupuestarias a empresas privadas que ofrecen peores prestaciones a los usuarios y precarias condiciones laborales a los trabajadores.

Los protagonistas de la protesta de esta mañana alertaron de otra amenaza que se cierne sobre los servicios municipales: “el proyecto de incorporar 2.000 trabajadores a la plantilla municipal con fondos de la Unión Europea, con contratos de trabajo por obra y servicio y con salarios de 600 euros al mes: auxiliares administrativos, peones, delineantes, etc.”

Finalmente, anunciaron que el próximo jueves, 13 de noviembre, organizarán una manifestación contra la privatización de los servicios públicos municipales que saldrá de la plaza de la Cibeles.