La asociación de vecinos es contraria al modelo de ciudad y al modelo de gestión de la revisión del planeamiento y, en primer término, a su grave incidencia medioambiental.

En sus alegaciones, la asociación Nuestro Pueblo denuncia la invasión de la zona ZEPA (estepas cerealistas de los ríos Henares y Jarama), un enclave único en la Comunidad de Madrid y en la Unión Europea que alberga especies de aves esteparias y otras en peligro de extinción. Señala, asimismo, que el modelo de ciudad que el Plan General propone da lugar a “una ciudad que disgrega a sus habitantes”, creando urbanizaciones semi-privadas que se tendrán que autofinanciar con la consiguiente fractura social al tiempo que abandona la construcción de espacios públicos de convivencia en el núcleo urbano. En cuanto al modelo de gestión, los vecinos alegan que el Plan carece de un programa para un desarrollo equilibrado ya que la casi totalidad de sectores cuentan con un desarrollo pormenorizado, de modo que las 10.000 viviendas previstas en el Plan se comenzarán a construir en breve plazo de tiempo subordinando exclusivamente el crecimiento a la demanda del mercado.

Por todo ello, los vecinos reivindican, entre otras muchas demandas, un estudio de sostenibilidad del crecimiento; que se homogeneice la densidad de población y las dotaciones entre los diferentes sectores, primando, en todo caso, con mayores equipamientos aquellas áreas más desfavorecidas y que se garantice un crecimiento escalonado y programado, al menos en tres cuatrienios, de forma que un exceso de población no se vea amenazado por el déficit de dotaciones, además de permitir corregir las deficiencias que genere el propio crecimiento.

La FRAVM ha hecho suyas las alegaciones al documento de aprobación inicial de la revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Meco presentadas y las ha remitido al director general de Urbanismo y Planificación Regional.