La situación de este centro, “como la propia Comunidad y Ayuntamiento ya han reconocido, es a todas luces lamentable y terrible. Un sótano que no tiene ni la ventilación, ni la accesibilidad, ni el espacio necesario para albergar un centro de salud digno para sus vecinos”, asegura la AV de Sol y Barrio de Las Letras, antes de añadir: “en el Plan de Inversión en Infraestructuras en Atención Primaria 2020-2024 la Comunidad de Madrid da una prioridad muy alta a la sustitución de este centro de salud. Pero esto, sin duda imprescindible para los vecinos, parece que va a suponer, por la actitud de los últimos meses tanto del Ayuntamiento como de la Comunidad, trasladar su emplazamiento fuera de nuestros barrios”.

El distrito Centro soporta un gran presión urbanística y la Administración apenas posee parcelas disponibles. Por ello, los vecinos y vecinas temen que el centro de salud sea trasladado “a una distancia inaceptable para los 20.820 usuarios de dicho centro, el 14 % de los cuales son mayores de 65 años y un 8% menores de 14 años”.

“¿Por qué trasladar el centro de salud fuera del barrio y del distrito cuando el Ayuntamiento dispone de un edificio de su propiedad, a unos cien metros de distancia del Centro de Salud Alameda, en la esquina de la calle Gobernador 39 con el Paseo del Prado 30? ¿Por qué alquilar un nuevo edificio, con el enorme gasto que esto supone, si el Ayuntamiento puede cedérselo a la Comunidad de Madrid para que albergue un nuevo centro de salud? Un edificio que ha tenido ya uso sanitario casi toda su existencia. Primeramente, desde 1936 fue Casa de Socorro, combinando este uso en los años ochenta con la Tenencia de Alcaldía y la Conserjería de Juventud. Después pasó a ser Centro Madrid Salud Retiro hasta 2014, combinando en esta última etapa el uso sanitario con el cultural, al ser escuela de idiomas y también sede de la UNED”, recuerda la entidad.

Como ha hecho otras veces, durante la protesta la asociación vecinal de Letras recordará el compromiso electoral del actual alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, hoy olvidado, de convertir el espacio que albergaba el centro social La Ingobernable en un centro de salud y una biblioteca para el barrio.

Además del traslado del centro de salud a Gobernador 39, las citadas asociaciones vecinales solicitan que el equipamiento sanitario pase a denominarse “Centro de Salud Dr. Manuel Garrido” en recuerdo y homenaje a un médico de este lugar que durante el Estado de Alarma perdió la vida como consecuencia de la Covid-19.