La Quinta Torre Arias es una finca de 13,45 hectáreas ubicada en el último tramo de la calle de Alcalá, en el antiguo Camino Real de Alcalá y a las puertas de la otrora villa de Canillejas. La hacienda, fundada en el siglo XVI, cuenta con un palacete rodeado de árboles de ribera como olmos, chopos, sauces… que crecen en la orilla de un arroyo, y de una plantación de olivares y frutales.

Su propietaria, la condesa de Torre Arias y marquesa de Santa Marta y de la Torre de Esteban Hambrán falleció en octubre de 2012. Meses después se hacía efectiva la cesión de la finca al Ayuntamiento de Madrid en virtud de un acuerdo firmado en 1985 por el entonces alcalde de la capital, Enrique Tierno Galván y sus propietarios y según el cual, a la muerte de éstos, la quinta pasaría a manos del municipio con la condición de que el espacio se empleara como parque público y para servicios a la ciudad. A cambio, se recalificaron varias hectáreas de terreno anexas a la finca para que pudieran ser aprovechadas para construir de viviendas y edificios de oficinas.

En declaraciones a Cinco Días, la directora general de Gestión Urbanística del Ayuntamiento de Madrid, Isabel Pinilla, apuntó que ‘probablemente’ los jardines quedarán adscritos a la concejalía de Medio Ambiente y el palacete a cargo de la dirección general de Patrimonio.

En el pleno municipal de enero de 2014, la concejala de Medio Ambiente, Paz González, anunció que la Universidad de Navarra, una institución educativa vinculada al Opus die ha solicitado al Ayuntamiento la cesión de parte de las instalaciones de la finca para ubicar una sede donde impartir posgrados a cambio de hacerse cargo de la rehabilitación de los edificios.

La noticia hizo saltar todas las alarmas. Las asociaciones vecinales del distrito de San Blas-Canillejas convocaron inmediatamente una asamblea a la que acudieron otras entidades ciudadanas y vocales de IU y del PSOE del distrito.

Todos ellos constituyeron la plataforma ciudadana La finca de Torre Arias es de y para todas y todos para defender el uso público de la quinta y garantizar la apertura de este privilegiado espacio de 184.486 metros cuadrados, calificados como zona verde singular, y de sus instalaciones a la ciudadanía.

Las asociaciones vecinales se oponen a que la finca ‘donada al Ayuntamiento para uso y disfrute de toda la ciudadanía’ sea cedida a una Universidad privada para que ‘imparta elitistas masters y postgraduados’ toda vez que contraviene los términos del acuerdo suscrito y exigen que sea puesta a disposición de las vecinas de un distrito que ‘tiene tantos déficit sociales’.

Foto: Ayuntamiento de Madrid