La marcha, que partió a las 12:00 de la plaza de Callao y recorrió parte de la Gran Vía y la calle Alcalá para finalizar en la Puerta del Sol, ante la sede del Gobierno regional, supuso un punto de inflexión de una oleada de movilizaciones vecinales que arrancó el 27 de mayo en Orcasitas. Desde ese día hasta el domingo los colectivos de barrio habían organizado 35 concentraciones ante centros de salud de diferentes distritos de Madrid y otros municipios contra el plan de contingencia autonómico.

Numerosas organizaciones sindicales, políticas y sociales se sumaron a la manifestación del domingo, donde fueron muy visibles nuestros colectivos federados.

Recordemos que la Consejería de Sanidad, tras constatar un déficit de 1.800 profesionales sanitarios, ha anunciado una reestructuración de la Atención Primaria que incluye el cierre de 41 centros de salud este verano y una inversión de 19 millones de euros. Cuatro de los cinco sindicatos que componen la Mesa Sectorial de la Sanidad Pública de la Comunidad de Madrid han rechazado la propuesta y demandan 200 millones de euros y la creación inmediata de 3.730.

En la misma línea, la MEDSAP-Marea Blanca y la FRAVM, tal y como hicieron público en la 90ª Marea Blanca, después de oponerse en rotundo al cierre de cualquier centro de salud, solicitan la contratación inmediata de 600 médicos de familia, 250 pediatras, 2.000 enfermeras, 200 fisioterapeutas, 600 administrativos, 66 trabajadores sociales y 14 farmacéuticos, con el fin de salvar una Atención Primaria que lleva meses sometida a un estrés insoportable. La falta de reemplazo de médicos de cabecera, pediatras y enfermeras que padecen desde hace meses muchos centros de salud y se traduce de manera automática en un aumento de las listas de espera, está provocando un deterioro de la calidad asistencial sin precedentes.

El plan autonómico contiene otras dos medidas que las asociaciones vecinales y los sindicatos rechazan, dado que solo están dirigidas a beneficiar a empresas privadas: la creación de una centralita telefónica “call center” y un proyecto de urgencia extrahospitalaria. A este hecho se suma la Orden 596/2021, de 13 de mayo, de la Consejería de Sanidad, que ha supuesto la externalización, a 38 clínicas privadas, de parte de la campaña de vacunación de la Covid-19.

En vez de reforzar unas plantillas extenuadas por este año de pandemia con el fin de propiciar el descanso de sus profesionales y de optimizar al máximo las posibilidades que ofrecen los centros de salud de la red sanitaria pública, el Gobierno regional ha optado, una vez más, por el desvío de dinero público a la sanidad privada.

Al término de la marcha del domingo, portavoces de la MEDSAP-Marea Blanca y la FRAVM, “como usuarios y usuarias del primer nivel asistencial”, recordaron a la presidenta autonómica, Isabel Díaz Ayuso, su tabla de 8 demandas básicas:

– Más recursos humanos (la ratio no debe de exceder nunca los 1.500 pacientes por médico) y más medios materiales (construcción inmediata de los nuevos centros de salud prometidos).

Consultas presenciales. Mayor número de líneas telefónicas y de personal.

Horario en los centros de salud de 8 a 21 horas.

– Apertura inmediata de los Servicios de Urgencia de Atención Primaria, con horario de lunes a viernes de 21 a 8 h y festivos y fines de semana 24 horas.

– Más rastreadores, ya que la pandemia sigue y las nuevas variantes del virus son muy contagiosas. La recomendación de la OMS es de 1 rastreador por cada 30.000 habitantes.

– Mayor coordinación entre Atención Hospitalaria, Atención Primaria, Salud Pública y Servicios Sociosanitarios.

– Programas de prevención y promoción de la salud con asignaciones presupuestarias apropiadas.

– Refuerzo urgente de los servicios de Salud Mental.