La derogación, con carácter retroactivo y a instancias de Ciudadanos y el PP, del punto 8 del artículo 39 de la Ley de Suelo 9/2001, ha reactivado una operación que incluye la construcción de nueve torres de 15 a 36 plantas, con una altura muy superior a la de los edificios de la zona, y la creación de 2.000 nuevas viviendas con dos plazas de garaje cada una, destinadas a familias de alto poder adquisitivo. Asociaciones vecinales como Pasillo Verde Imperial y grupos ecologistas presentaron en su momento diversas alegaciones al proyecto, junto a 60.000 firmas que pedían reducir su edificabilidad y la altura de los inmuebles, además de la construcción de diversos equipamientos públicos. A pesar de estos apoyos y de las acciones de protesta organizadas, el equipo de Gobierno precedente rechazó todas las alegaciones presentadas.

Posteriormente, tras la publicación en el BOCM de la aprobación del “Plan Parcial de Reforma Interior de desarrollo del Área de Planteamiento Remitido 02.21 Mahou-Vicente Calderón”, Ecologistas en Acción, con el apoyo de las asociaciones vecinales, presentó un recurso contencioso administrativo, mientras que la asociación Señales de Humo demandó la suspensión cautelar de la ejecución de la operación en base a la limitación de la “Ley de las tres alturas”.

Ahora, tras la anulación de esta norma, los colectivos vecinales y ecologistas no entienden cómo el actual Consistorio, algunos de cuyos miembros (como Nacho Murgui) suscribieron en abril de 2015 el “Pacto contra la especulación” de Madrid, ha interpuesto recursos en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid contra los recursos ciudadanos.

Las firmas que se han registrado esta mañana reclaman a la alcaldesa que retire los escritos de oposición presentados por el Ayuntamiento en ambos contenciosos y “que con la participación de las entidades vecinales gestione ante los propietarios un cambio del Plan Mahou-Vicente Calderón con un proyecto que contemple la adecuación de las alturas de los edificios a construir en estos terrenos más acorde con edificios colindantes existentes y prevea la realización de las dotaciones públicas necesarias que el propio plan actual reconoce como deficitarias o inexistentes”.

El concejal de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, conoce de primera mano las demandas de los vecinos del distrito y del barrio Imperial en particular, ya que estuvo en la mesa debate que se celebró el pasado 10 de diciembre 2015, que contó con la participación de la concejala de Arganzuela, Rommy Arce, así como de representantes de las entidades AMPA IES Gran Capitán, AMPA CEIP Tomas Breton, AV Pasillo Verde-Imperial, Plataforma por el Derecho a la Ciudad, FRAVM, Asociación Señales de Humo, y del propio Club Atlético de Madrid y la empresa Mahou.

Tal y como subraya la asociación del ámbito afectado, “los vecinos del barrio Imperial demandan lo que la propia memoria del Proyecto recoge en sus páginas 110 a 112 como los equipamientos más necesarios para nuestro barrio, si bien hay que señalar que en él se habla de la necesidad de un centro educativo, sin especificar, cuando la realidad es que son dos centros educativos los que están necesitando su ampliación por su saturación de alumnos, la demanda existente y la escasa superficie actual del terreno donde se ubican”.

Tras la entrega de firmas de hoy, la asociación vecinal continuará su campaña de protesta con el objetivo de que el proyecto de la operación inmobiliaria se rehaga por completo y de que el nuevo diseño ponga los intereses de la ciudadanía de Arganzuela por delante de los de las constructoras.