La vecindad ha esperado un tiempo prudencial para ver si las tres administraciones responsables (Fomento, Comunidad de Madrid y Ayuntamiento) tomaban medidas eficaces para hacer frente al caos que provoca la llegada masiva de aficionados a los partidos del Atlético de Madrid, especialmente en materia de movilidad, pero la temporada de liga se encuentra en la recta final y “lo único que se ha ejecutado es la ampliación de un carril en la avenida de Arcentales. El acceso de entrada a San Blas desde la M-40 ni siquiera está terminado, y del resto de medidas del Plan de Movilidad, nada de nada”, subraya Vicente Pérez Quintana, portavoz de la coordinadora.

Además de las molestias en movilidad, que se traducen en cortes de calles y en una invasión de coches, cuyos propietarios aparcan en doble fila, en isletas y en zonas verdes, la vecindad se queja de la suciedad y de la contaminación acústica que provocan las aglomeraciones del estadio. “Los vecinos y vecinas queremos más limpieza, más seguridad, menos ruidos, accesos a la M-40 y transporte público”, puede leerse en el cartel de la convocatoria.

Esta tarde, la red ciudadana recordará medidas que las asociaciones vecinales llevan años demandando para mejorar la movilidad en el entorno del estadio, como la rehabilitación y apertura de la antigua estación de O’Donnell en el barrio de Ciudad Pegaso (ubicada junto al centro comercial Plenilunio) para que puedan realizar paradas los trenes de Cercanías o la llegada de la línea 2 de Metro al campo de fútbol.