La CEAV, la única organización estatal de asociaciones vecinales existente hoy en día, que coordina los movimientos vecinales de Andalucía, Asturias, Aragón, Bilbao, Canarias, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, Ceuta, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia, Madrid y Murcia, y cuenta con la colaboración de la confederación vecinal de Castilla La Mancha, lo que supone la representación de 11 confederaciones, 125 federaciones locales y un total de 3.500 asociaciones vecinales, niega, de modo tajante, que la consulta que ayer hizo pública Mariano Rajoy se haya realizado.

De hecho, la percepción del movimiento vecinal respecto de la propuesta de ley de seguridad ciudadana que por el momento se ha conocido es altamente negativa: ‘no se pueden cercenar derechos constitucionales como el derecho de reunión o manifestación con sanciones administrativas. La ciudadanía debe ser escuchada, no reprimida. Y es el camino de la participación ciudadana y no de imposición el camino e que tenemos un futuro conjunto. La gente está sufriendo en propias carnes recortes en derechos que tenía reconocidos y resulta natural que exprese su descontento a la calle; y dicho descontento debe ser recogido por las personas que nos gobiernan. El camino que parece seguir la normativa propuesta es la de amedrentar con la amenaza de sanciones astronómicas. De antemano anticipamos que no se conseguirá el efecto deseado’, sostiene la CEAV, de la que forma parte la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), en un comunicado.

‘De persistir el presidente del Gobierno en su afirmación y no retractarse de la misma -continúa la nota de prensa-, la CEAV solo podría calificarle de mentiroso, puesto que este en ningún caso ha consultado a las asociaciones vecinales organizadas estatalmente, de forma que aunque se crea que es lícito mentir en las promesas establecidas en los programas electorales o cambiar sus criterios en función de las necesidades políticas e ideológicas de su Gobierno, no vamos a permitir que se pretenda utilizar en vano el nombre de las asociaciones vecinales, un movimiento social que lleva 45 años luchando por la democracia, los derechos sociales, y la participación de la ciudadanía’.

‘De todos modos, y como al parecer es cierto que el presidente del Gobierno valora tanto la posición de las asociaciones vecinales, la CEAV muestra su absoluta disponibilidad a reunirse con él para hablar de este o de cualquier otro asunto en el momento que sea convocada, en aras a criterios de democracia participativa que asegura que una vez consultada con la ciudadanía el resultado de la norma promulgada sea más cercana a la misma’, concluye la organización ciudadana.