Representantes de la Junta Directiva de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) se dieron cita esta mañana con el candidato de IU a la presidencia del Gobierno Regional, Gregorio Gordo, para presentar a su equipo el documento de propuestas vecinales elaboradas de cara a las elecciones municipales y autonómicas del próximo mes de mayo.

En el encuentro que ambas organizaciones han mantenido después con los medios de comunicación, el presidente de la FRAVM, Nacho Murgui, ha subrayado el “amplio grado de coincidencia” entre el documento de propuestas vecinales y el programa electoral de la coalición de izquierdas en varios ámbitos de trabajo. Murgui ha llamado la atención sobre la “brillante gestión“ de Esperanza Aguirre, “particularmente brillante en lo que a participación ciudadana se refiere” ya que “ha brillado, más que en otros ámbitos, por su ausencia”. “En esta legislatura -añadió- han desaparecido algunos de los pocos espacios participativos que existían en la Comunidad de Madrid, como la comisión de Urbanismo, los consejos de salud… y en otros, como el Consejo Económico y Social, se nos priva de la posibilidad de participar”. En el apartado de propuestas, la FRAVM e IU coinciden en “la necesidad de reequilibrar territorial, social y económicamente la región de Madrid”. Para ello, ambas organizaciones proponen modificar la política fiscal aplicando criterios progresivos de manera que “pague más quien más tiene”. “Es urgente incrementar la inversión pública dirigida a la construcción de equipamientos comunitarios y la mejora de los servicios públicos”, ha declarado Murgui antes de desgranar tres propuestas que permitirían al Gobierno regional ingresar más: incrementar la presión fiscal sobre las grandes empresas; mejorar los cauces de la lucha contra el fraude fiscal y restablecer el impuesto de transmisiones patrimoniales que “Aguirre retiró beneficiando con ello a las 50.000 rentas más altas de la Comunidad de Madrid”.

El presidente de la Federación vecinal llamó la atención, asimismo, “sobre el creciente trasvase de dinero público destinado por el Ejecutivo de Aguirre a las empresas privadas que gestionan, cada vez, más servicios públicos”. “Casi el 80% del presupuesto destinado a educación -recordó- se va a parar a empresas privadas”. En el capítulo de Vivienda, ambas organizaciones proponen aprobar una ley que garantice a la ciudadanía el acceso a una vivienda, crear un banco de vivienda pública en régimen de alquiler (“subrayamos -apuntó Murgui- las palabras pública y alquiler”) y poner en marcha los mecanismos necesarios para sacar al mercado de alquiler las 300.000 viviendas vacías que, en la actualidad, hay en la región de Madrid sin olvidar, por supuesto, el fomento de la rehabilitación considerando aplicar la expropiación del usufructo de las viviendas cuyos propietarios no cumplan el deber de rehabilitar.

El candidato de IU a la presidencia del Gobierno regional, Gregorio Gordo, por su parte, remarcó que “la sintonía entre IU y la FRAVM no tiene un carácter coyuntural o electoral”. “Trabajamos juntos todo el año -apuntó-, lo que se refleja en las numerosas propuestas no legislativas o peticiones de comparecencias que trasladamos a la Cámara regional a iniciativa del movimiento vecinal”. Parte de ese trabajo conjunto se centra en la elaboración de una agenda social diseñada para revertir las consecuencias de una crisis que, en palabras del candidato, “ha golpeado con particular dureza en Madrid”, donde “el desempleo ha crecido un 14% más que la media estatal mientras que la presidenta regalaba 9.000 millones de euros a las grandes rentas”. Entre otras medidas, la referida agenda contempla la creación de un fondo de inversiones destinado a “reequilibrar la región invirtiendo en las zonas más desfavorecidas y alimentado con los 1.000 millones de euros que se recaudarían reimplantando el impuesto de sucesiones” y cuyas medidas serían definidas, apuntó Murgui, “por los propios vecinos de los territorios afectados”. Por último, Gordo hizo hincapié en la necesidad de que el movimiento vecinal, a través de la FRAVM, participe en órganos regionales como “el Consejo Económico y Social o la comisión de Urbanismo para cerrar las puertas a posibles corruptelas’ y poner freno a las políticas que han ‘abierto la brecha entre el Norte y el Sur en nuestra comunidad”.