En torno al 60% del consumo de agua en Madrid proviene del uso residencial, seguido del terciario. Al objeto de controlar este consumo, el Ayuntamiento de la capital aprobó el 31 de mayo de 2006 una ordenanza para hacer un uso eficiente del agua de acuerdo a las normativas europea, nacional y de la Comunidad de Madrid.

La Ordenanza de Gestión y Uso Eficiente del Agua, que entró en vigor el 1 de junio de 2006, establecía un plazo de 3 años para que las viviendas construidas con anterioridad a esa fecha instalaran contadores individuales de agua por cada vivienda o local.

El plazo establecido vence el próximo 1 de junio sin que las propias administraciones local y regional hayan hecho nada para adaptar los edificios que son de titularidad del Instituto de la Vivienda de Madrid (IVIMA) y de la Empresa Municipal de la Vivienda y el Suelo (EMVS) a lo establecido en la ordenanza.

Se encuentran en esa situación las miles de viviendas de los polígonos de bloque abierto construidos en la capital en los años sesenta y setenta, muchas de ellas de protección oficial de promoción pública o privada.

La Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) propondrá, por tanto, al Ayuntamiento de Madrid en las comisiones ordinarias del Pleno de Medio Ambiente, de Urbanismo y Vivienda y de Hacienda, que promueva una campaña municipal para la instalación de contadores individuales de agua que cuente con las correspondientes subvenciones públicas en función de los ingresos de las familias —como ocurre con las obras derivadas de la Inspección Técnica de Edificios (ITE), con las ayudas a la rehabilitación privada de edificios, con las ayudas a la mejora de la sostenibilidad y la eficiencia energética, como ocurre con las bonificaciones del área de Hacienda del 70 % en la cuota del Impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras (ICIO) en obras de rehabilitación del caserío, etc.—.

En lo que respecta al área de Urbanismo y Vivienda, bastaría con que el decreto de la delegada de 4 de septiembre de 2008 (BOAM de 14 de noviembre), por el que se aprueba la convocatoria de subvenciones con destino a actuaciones de rehabilitación para la mejora de la sostenibilidad y eficiencia energética de los edificios, incluyera entre las medidas activas para la dotación de sistemas de ahorro de agua en las viviendas, la propia colocación de los contadores individuales.