“Los residentes somos de los pocos grupos de trabajadores (si no el único) sin Convenio Colectivo de todo el Sistema Nacional de Salud. Por este motivo, desde la implantación del sistema MIR hemos sufrido un abuso laboral por parte de las diferentes administraciones. Buscamos a través de un Convenio garantizar nuestros derechos y definir bien nuestras responsabilidades; sin embargo, se nos ha negado argumentando que somos personal en formación y que nuestra labor no es de carácter estructural en el ámbito hospitalario. Desgraciadamente, esto queda alejado de la realidad”. De esta manera comienza una carta que el Comité de Huelga de residentes de la Comunidad de Madrid ha enviado a la FRAVM. En ella, exponen con claridad meridiana una serie de ejemplos que dan cuenta de su situación:

– “La formación científica y social, imprescindible para nuestro futuro trabajo como especialistas, se realiza en nuestro tiempo libre y en muchas ocasiones está financiada por nosotros mismos (con la discriminación que ello supone para los residentes que no se lo pueden permitir) o por la industria farmacéutica (con el conflicto de interés consiguiente).

– La supervisión de los residentes en determinados ámbitos, como las urgencias hospitalarias o las incidencias durante los turnos de noche, es prácticamente inexistente, teniendo que asumir unas responsabilidades para las que en muchos casos no estamos preparados, sobre todo durante los primeros años de especialidad. Esto puede llevar a numerosos errores que repercuten directamente sobre los pacientes.

– Aproximadamente el 40% de los residentes que realizan turnos de 24h de forma ininterrumpida no pueden descansar al día siguiente, sobre todo los MIR de espacialidades quirúrgicas. Es decir, no disponen lo que conocemos como salientes. Esto da lugar a jornadas que alcanzan las 31 horas, a pesar de que la ley contempla la ilegalidad de este sucesos. Nuevamente esto supone un riesgo para les pacientes, al ser atendidos por personal que no ha descansado.

– Alegando necesidades del servicio, algunos residentes trabajan por la tarde fuera de su jornada ordinaria sin percibir salario alguno. No existe el concepto de hora extra, simplemente se trata de explotación.

– Las áreas de descanso en muchos centros hospitalarios consisten en camas compartidas por dos o más personas durante la misma jornada. Son las denominadas camas calientes, con el consiguiente riesgo sanitario para los profesionales en plena pandemia COVID-19.

– La Comunidad de Madrid es la segunda Comunidad Autónoma que peor remunera a sus residentes, siendo al mismo tiempo una de las que mayor costo de vida presenta.

– Las pagas extraordinarias las cobramos solo de forma parcial, pocas veces alcanzando el 60% de lo que correspondiera, a pesar de que los contratos laborales contemplan 14 pagas completas”.

La pandemia de la COVID-19 ha agravado esta situación. “Nuestras responsabilidades y la carga de trabajo aumentaron, así como todas las precariedades que acusamos. Lejos de haber acabado, se han perpetuado al no haber podido ingresar la nueva generación de residentes, cuya asignación de plaza se paralizó en el contexto de la pandemia. El resultado: el mismo trabajo a realizar entre un 25% menos de plantilla de residentes hasta nueva orden”, se quejan las y los huelguistas.

El Gobierno regional conoce estos extremos. No en vano, los residentes enviaron a finales de mayo a la Consejería de Sanidad un proyecto de convenio colectivo para regular sus condiciones laborales. “No obtuvimos ninguna respuesta. Tampoco a los numerosos escritos mandados durante las crisis de la COVID-19 para que tuvieran en consideración los abusos ocasionados a los residentes, tanto laborales como económicos. A pesar de nuestros intentos para iniciar una mesa de negoción con la Administración autonómica no hemos alcanzado ningún acercamiento fidedigno”, se quejan.

Por todo lo anterior, nuestros residentes han decidido convocar una huelga indefinida y diversas movilizaciones en la calle. Por todo lo anterior, la FRAVM, a través de su Comisión de Sanidad, les muestra su respeto y total apoyo. Suscribiendo las palabras de su comité de huelga, “la crisis de la COVID-19 ha puesto de manifiesto dos cosas respecto a la sanidad: la importancia de tener una sanidad pública, universal, gratuita y de calidad; y el hecho de que a día de hoy no disponemos de ella. Ante la posibilidad de un rebrote en otoño y la crisis económica anunciada, consideramos, hoy más que nunca, que debemos unirnos por la sanidad pública, que necesariamente pasa por unas condiciones laborales y formativas dignas para sus trabajadores”.