Ante esta situación, la FRAVM vuelve a reclamar al Ayuntamiento de Madrid el cierre definitivo de todas las cocinas industriales que operan en zonas residenciales, empezando por aquellas que hoy causan graves molestias en la vecindad, como es el caso de Morando 6, pero también las que se ubican en el Paseo Imperial o las de la calle José Calvo. La organización no se cansará de repetir que una actividad industrial como la de las cocinas agrupadas, que genera problemas de humos, contaminación, ruidos, olores y seguridad vial, debe realizarse en zonas industriales. ¿Tan difícil es de entender?

La FRAVM celebra la clausura de las dark kitchen de Alejandro Ferrant y felicita a la Asociación de Familias del Alumnado del CEIP Miguel de Unamuno y a la Plataforma de Afectados por las Cocinas Fantasma por esta importante victoria ciudadana, que sirve de ejemplo y guía para otras comunidades que padecen el mismo problema. No en vano, el cierre de este peligroso negocio, que hasta hace unos días emitía sus humos al patio de un colegio con 900 alumnos y alumnas, es fruto de la lucha persistente y concienzuda de familias y vecinos y vecinas, que han protagonizado en los dos últimos años todo tipo de acciones de protesta y denuncia. Varias manifestaciones y concentraciones, una recogida de firmas, asambleas vecinales, reuniones con la Administración y los partidos y la apertura de una causa judicial están detrás de este logro ciudadano.

Ni las empresas de las cocinas ni el Ayuntamiento se lo han puesto fácil. De hecho, el pasado mes de junio el Consistorio que dirige José Luis Martínez Almeida decidió recurrir un contundente fallo del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 3 de Madrid que anulaba la licencia de las cocinas fantasma de Alejandro Ferrant haciendo suyos los argumentos de las familias afectadas. El caso se halla ahora en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

La FRAVM, al igual que la AFA del colegio Unamuno, solicita al Ayuntamiento información precisa sobre el cierre de este negocio y pide que anule de una vez por todas su licencia, de tal forma que ninguna otra empresa pueda utilizarla para poner en marcha una actividad similar.

Las cocinas de Dani García vuelven a funcionar

En la misma línea, le reclama que actúe para acabar con las graves molestias que padecen las vecinas y vecinos afectados por las dark kitchen del cocinero Dani García ubicadas en la calle Morando 6, toda vez que, para sorpresa de aquellos, ayer volvieron a abrir. Recordemos que el pasado 14 de julio el Ayuntamiento ordenó el cese y clausura de su actividad con el fin de que el chef subsanase diversos “incumplimientos técnicos” detectados en la instalación y demoliese “las obras abusivamente construidas”. Dani García no interrumpió su negocio hasta finales de agosto, después de que los vecinos afectados aireasen en los medios su situación, y ayer, apenas dos semanas después, sus cocinas industriales volvieron a funcionar.

Las comunidades de vecinos afectadas sospechan que el empresario las ha reabierto sin haber subsanado los errores detectados por el Consistorio, pues en estas dos semanas “de paz” no han percibido ningún signo de obra o trabajo destinado a tal fin. Por ello, demandan al Gobierno local una nueva inspección y el cierre definitivo de las cocinas, un negocio que jamás debió de abrir sus puertas bajo sus viviendas.