La Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) lleva años comprometida en la lucha contra el ruido procedente del intenso tráfico de coches, del aeropuerto, las obras, las grandes autovías, el ferrocarril, la propia maquinaria de limpieza municipal o de los establecimientos de ocio nocturno, un fenómeno catalogado por la Comisión Europea como “uno de los mayores problemas medioambientales en Europa”.

En este sentido, la Federación recibió con agrado la Ley 37/2003 del Ruido, obligada por la transposición a nuestro ordenamiento jurídico de la Directiva 2002/49/CE del Parlamento Europeo en tanto cubre el vacío legal que, hasta el momento, padecíamos a nivel estatal. La última modificación de la Ordenanza contra el Ruido aprobada por el Ayuntamiento de Madrid representó asimismo y, a pesar de aspectos aún muy mejorables, una grata noticia para los vecinos de la ciudad, que padecen índices de contaminación acústica a partir de los cuales los trastornos empiezan a ser perceptibles: trastornos en el sueño, stress, afecciones cardiovasculares…

Por ello y, tal y como puso de manifiesto con ocasión de la petición de suspensión de la Ordenanza por parte de la Asociación Empresarial de Hostelería de la Comunidad de Madrid, la Federación considera que los deberes (preservar el medio ambiente) y los derechos generales, en este caso el derecho a la salud y al descanso, han de primar siempre sobre los intereses particulares. En este sentido, celebra el auto dictado por el Tribunal Superior de Justicia que niega la suspensión de la Ordenanza de Protección de la Atmósfera contra la Contaminación de formas de Energía reclamada por La Viña. Asimismo y, haciéndose eco de las asociaciones de vecinos de los barrios particularmente afectados por el ruido procedente de los locales de ocio nocturno, la FRAVM se posiciona en contra de cualquier ampliación al cierre del horario sobre el plazo establecido en la normativa vigente, si bien no tendrá ningún inconveniente en que ésta se haga en el horario de apertura.