Desde su constitución, hace casi cinco años, la Asociación Vecinal de La Poveda ha denunciado una y otra vez “la falta de comunicación entre este colectivo y el Ayuntamiento, así como de respuestas a las diferentes solicitudes y/o propuestas planteadas”. “Esa falta de comunicación es general y la inexistencia de un foro barrial para la rendición de cuentas por parte del Ayuntamiento y de sus representantes ante los problemas que afectan al barrio se convierte en una desconexión total”, se queja la entidad.

Ante esta situación, que “se perpetúa en el tiempo”, la asociación realizó una recogida de apoyos entre la vecindad hasta llegar al 3 % del censo de La Poveda (unos 5.200 habitantes), dando satisfacción al requisito que recoge el artículo 44 del Reglamento de Participación Ciudadana de Arganda para poder solicitar la constitución de un Consejo Territorial.

En un comunicado en el que se felicitan por este paso, la entidad subraya el “carácter particular” de La Poveda y el “sentir identitario” de sus habitantes, un hecho que, por si solo, “justificaría de sobra la solicitud y la existencia de un Consejo Territorial” propio. La asociación aspira a que el nuevo consejo del barrio “se transforme en una vía de participación ciudadana real, que permita a los y las vecinas expresar sus problemáticas al menos dos veces al año, es decir, la frecuencia con la que este ente se reuniría obligatoriamente de acuerdo con el Reglamento de Participación Ciudadana”. De esta manera, los colectivos y asociaciones del barrio podrán, si así lo desean, tener voz y voto en su seno y así “poder construir un barrio mejor”.

Tras la presentación de las firmas, corresponde al Ayuntamiento iniciar el proceso para la creación del nuevo Consejo Territorial, que la asociación insta a que se produzca cuanto antes. Del mismo modo, la entidad ha ofrecido su colaboración absoluta para que este anhelo vecinal se haga realidad.