El pasado 25 de febrero, los inquilinos de las 332 viviendas de una de las promociones de vivienda pública que el IVIMA vendió a Goldman Sachs y Azora situada en Majadahonda recibieron una carta de Encasa Cibeles S.L, la sociedad responsable de su gestión, en la que se les informaba que “el Excmo. Ayuntamiento de Majadahonda girará los próximos octubre y noviembre del presente año, los recibos correspondientes al IBI y a la Tasa de Residuos Urbanos para el año 2014”, indicando a cada vecino la cuantía a pagar (una media unos 350 euros) y ofreciéndoles la posibilidad de fraccionar el pago.

La carta exigía a los vecinos que, antes del 25 de marzo, enviaran un formulario relleno indicando la opción de pago (fraccionada o en un único pago en noviembre (TRU) y diciembre (IBI).

La remisión de la carta, sin embargo, causó estupor en el Ayuntamiento de la localidad, como pudieron comprobar los miembros de la Asociación de Vecinos que el 10 de marzo mantuvieron una reunión con la concejala de Economía y Hacienda. La edil se mostró sorprendida ante el requerimiento de Encasa Cibeles S.L. Ya que el Consistorio todavía no tenía información del valor catastral de las viviendas para determinar la base liquidable para el cálculo del IBI.