“Hay una paremia que dice ‘por sus obras los conoceréis’; lo que sucedió en la mañana del 10 de mayo en los huertos de la calle Virgen de la Cabeza lo demuestra y da idea de la soberbia, prepotencia y saña de alguien que no sabe o peor, que no es capaz de negociar, hablar, ni pensar más allá del viejo talante de ‘la calle es mía y hago esto por mis razones’, sin buscar soluciones ni alternativas viables”. De esta manera arranca un comunicado que ayer hizo público la Asociación Vecinal Fleming de Coslada sobre la decisión municipal de arrasar las huertas ecológicas ocupadas del casco urbano, algo que ejecutó el pasado martes.

La entidad ciudadana no entiende el comportamiento de la concejala de Medio Ambiente, que ha ordenado “limpiar” esas parcelas sin mediar palabra con las personas que las estaban dando un uso. “Como un elefante en una cacharrería, se manda unos funcionarios y tabla rasa, arrasan y destrozan las plantas, las hortalizas y las verduras allí plantadas, con lo sencillo que hubiera sido esperar a recoger los frutos y entregarlos a las asociaciones y organizaciones sociales que recogen comida para las familias que lo necesitan”, indica en su nota, antes de dar cuenta del resultado de la operación: “contenedores llenos de plantas y hortalizas que hubieran podido tener una utilidad, parcelas como si hubiera pasado un huracán, unos ciudadanos que han perdido su trabajo (seguro que algo de dinero), su ilusión y su ocio y una institución que ha ejercido el poder de la fuerza con los de siempre”.

A principios de 2015, el Ayuntamiento de Coslada habilitó un terreno situado a la altura de la calle Virgen de la Cabeza y la Glorieta Primero de Mayo con objeto de cederlo a familias de la localidad para poner en marcha huertos ecológicos y de ocio. Lo dividió en 47 pequeñas parcelas, de las cuales cedió 44 a las familias que se presentaron a un concurso público, y reservó tres para uso hortícola del Ayuntamiento. “Podríamos hablar mucho del lugar donde se han instalado, al borde de una calle que soporta un tránsito de coches y camiones que no los van a hacer muy saludables, del estado del suelo en el que se entregaron, un suelo que a poco de escarbar salieron cascotes y residuos, de las condiciones de cesión, etc… La realidad es que después de unos meses, las tres parcelas reservadas por el Consistorio seguían abandonadas, en barbecho, llenando de pulgón y chinchillas los huertos colindantes”, relata la asociación vecinal, antes de seguir: “algunos de los usuarios y vecinos que se quedaron fuera de la adjudicación deciden que eso no puede continuar y limpian y adecentan las parcelas, las siembran y plantan”.

La AV Fleming critica que los nuevos ocupantes no trasladasen al Gobierno local sus intenciones con el fin de llegar a algún tipo de acuerdo de cesión temporal, pero consideran mucho más grave la actitud de la Concejalía de Medio Ambiente. “Creemos que hubiera sido fácil hablar, llegar a un entendimiento, negociar una salida al acabar el ciclo y/o mantener el huerto y donar los productos recogidos”, insiste la entidad en su comunicado.

Por desgracia, sostiene Fleming, “estos hechos demuestran la poca cintura que tienen el Ayuntamiento de Coslada y el PSOE” y verifican que “nada ha cambiado, que para algunos y algunas todo sigue igual, detentan el poder y lo ejercen contra el más débil. Son como los banqueros que para ejecutar un desahucio mandan a los antidisturbios y los jueces y ante un extorsionador pagan religiosamente”, se queja con amargura la asociación.

“Esperamos que con la misma diligencia a partir de ahora y con el precedente de eficacia demostrada, limpien más las calles, arreglen las aceras, recojan y adecenten los puntos donde están los contenedores de basura y saquen el camión de Valoriza del aparcamiento particular en que se ha convertido el Bosque del Humedal, por poner unos ejemplos”, concluye la entidad ciudadana.