“Teniendo en cuenta la coyuntura económica actual, es necesario tomar medidas dirigidas a reducir el gasto público e incrementar los ingresos de la Comunidad de Madrid”. Con este argumento notifica la Consejería de Educación a la Asociación Vecinal Valle Inclán su decisión de no prorrogar el contrato de alquiler del local en el que la entidad desarrolla su labor de servicio a sus vecinos desde hace seis años y en cuya adecuación ha invertido 70.000 euros. El plazo de desalojo vence el próximo 5 de julio.

“Nuestra asociación, que lleva 35 años trabajando de forma solidaria y desinteresada en el barrio –defiende María Ganzarain, presidenta de la entidad– se ha convertido en un referente sociocultural de Prosperidad cuya labor es reconocida no sólo por sus vecinos y vecinas, sino también por las instituciones municipales que, año tras año, colaboran con nuestros proyectos”.

“Por nuestro local –añade– han pasado políticos, teólogos, escritores, pintores, gente de teatro, filósofos, historiadores, economistas… que apoyan nuestro proyecto. La decisión del Gobierno regional es incomprensible e injustificable. Nuestra asociación, como el resto del movimiento vecinal, realiza una labor altruista con clara vocación de servicio público. Una labor que en época de crisis es más necesaria que nunca. Dejarnos sin local –remata– es acabar con la asociación”.

La Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) ha solicitado una reunión con los responsables de la Consejería de Educación para pedir una prórroga del contrato de cesión del local.