Más de 800 personas salieron a la calle el pasado 30 de enero para exigir al Gobierno regional la inmediata apertura de la conexión de Coslada con la M-45, clausurada desde hace más de tres años con motivo de unas obras de urbanización previstas en el desarrollo urbanístico de Los Cañaverales.

Desde entonces, denuncia la Coordinadora de AAVV de la localidad, sus vecinos se ven obligados a recorrer 7 kilómetros de más para salir a la M-45, ‘con el consiguiente perjuicio económico, pérdida de tiempo e incremento de la contaminación’.

Apenas unos días después de la movilización, el Ejecutivo anunciaba el inicio de las obras de reapertura de la conexión viaria. ‘Nos hemos enterado -subraya Tomás Arcos, portavoz de la coordinadora- por los medios de comunicación y porque hemos visto algunas máquinas trabajando, pero -añade- no hemos recibido ninguna respuesta a la carta que remitimos a Esperanza Aguirre interesándonos por el tema’.

Por eso y, al objeto de ‘informar y recordar que continúan y continuarán las acciones para que la conexión de la M-45 con Coslada se produzca a la mayor brevedad’, las entidades vecinales convocaron una caravana de coches que ayer recorrió las calles del municipio.‘Si no hay contestación por parte de la Comunidad de Madrid -subraya- el 27 de febrero se convocará otra manifestación que transcurrirá desde el Centro Cultural Margarita Nelken hasta la rotonda de acceso a la M-45, por las calles Méjico, Av. de España, y Manuel Azaña hasta la rotonda con la M-45’.