Desde hace años, las vecinas y vecinos del Ensanche de Vallecas y de barrios colindantes como Santa Eugenia, Congosto, Vicálvaro, Moratalaz, Puente de Vallecas o municipios como Rivas Vaciamadrid y Getafe padecen la insufrible pestilencia del vertedero de Valdemingómez, situado a escasos 2 km de sus viviendas. En siete años solo se han librado de los malos olores 22 semanas completas.

A pesar de las continuas reclamaciones y denuncias dirigidas por la AV PAU de Vallecas al Ayuntamiento de Madrid, los responsables municipales no han hecho nada por abordar un problema que afecta a decenas de miles de vecinos. Es más, han ninguneado dos estudios científicos independientes encargados por la entidad que establecen que la contaminación odorífera en el PAU de Vallecas ‘ni es mínima, ni es inevitable, ni es asumible’ y por tanto ‘es intolerable porque interfiere significativamente sobre la salud y el desarrollo normal de las actividades de los residentes’.

La asociación interpondrá una demanda colectiva contra el Ayuntamiento de Madrid y contra las empresas privadas que gestionan el parque tecnológico por la contaminación odorífera que emite la planta, una contaminación que volverán a medir encargando el tercer estudio a una empresa especializada y con homologación internacional, para demostrar ‘de manera objetiva y científica’ la persistencia de la contaminación odorífera en el PAU de Vallecas y en los barrios y municipios colindantes.

La entidad ha abierto una cuestación popular para financiar las actuaciones judiciales y el estudio que ya ha logrado recaudar casi 5.000 euros, pero aún les faltan más de 2.000 para frenar la emisión de una polución que afecta a la salud de la ciudadanía madrileña e impide a miles de vecinos hacer vida normal (ventilar las viviendas, dormir en verano con la ventana abierta, hacer deporte al aire libre…).