“En la zona no hacen falta centros comerciales –subrayan las asociaciones vecinales El Planetario y Nuevo Legazpi– sino el instituto que las familias llevan más de 10 años reclamando, un centro de salud, un polideportivo, una piscina de verano, ya que solo hay una descubierta para los 154.000 vecinos de Arganzuela, una piscina cubierta y una biblioteca. También vendría bien contar con escuelas de idiomas, música o danza” remachan.

El Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (PGOUM) de 1997 vigente destina 58.000 metros cuadrados de los terrenos situados en las proximidades del Museo del Ferrocarril, en el llamado parque de Delicias, a mejorar las dotaciones de dos barrios, Delicias y Legazpi, que vieron crecer exponencialmente su población en los últimos 15 años sin el necesario acompañamiento de equipamientos públicos.

En su propuesta de revisión del PGOUM, el Ayuntamiento de Madrid reduce los espacios disponibles para dotaciones y propone destinar parte de los referidos terrenos a “actividades económicas”. Pero va más allá aún al sugerir que la falta de suelo para dotaciones en Arganzuela obligará a “combinar usos en las mismas parcelas o edificaciones” sin especificar, por el momento, cuáles serán.

En una recogida de firmas realizada a través de la plataforma change.org que avalaron más de 1.400 personas en apenas diez días las asociaciones vecinales que los terrenos de Delicias se destinen a dar respuesta a las necesidades reales de la población y que el Ayuntamiento especifique qué parcelas se reservan para cubrir la falta de dotaciones del barrio.

Movilidad

Las propuestas en materia de movilidad que el Consistorio proyecta en su revisión del PGOUM tampoco han gustado al vecindario. El documento del equipo de Gobierno plantea incrementar el tráfico en esa zona creando nuevas calles con el objetivo de aumentar las conexiones en coche entre el paseo de las Delicias, la zona de Méndez Álvaro y el tramo final de la calle Embajadores y así dar una entrada más directa al centro de Madrid al tráfico proveniente de la M-30 y M-40.

“Se quiere también facilitar el acceso en coche a dos nuevas zonas comerciales, –advierte la AV Nuego Legazpi–, la que proyectan crear en las cercanías del Museo del Ferrocarril, una vez que consigan recalificar los 58.000 metros cuadrados de terreno dotacional y la zona del Abroñigal, donde se pretende crear un nuevo centro comercial”.

“Una de las nuevas calles que proponen crear –continúa– supone sustituir la pasarela peatonal que une el barrio de Los Puertos con Los Metales por una calle que iría de la calle Puerto de Béjar a la calle Bronce. Con esta nueva carretera el tráfico que viene de la M-30 por la salida de la calle Embajadores, constante todo el día y muy intenso en hora punta, y de la M-40 por la zona de Caja Mágica y la depuradora de La China, cruzaría la zona más tranquila del barrio de Los Puertos e iría a parar a la calle Bronce”.

La nueva vía constituiría un riesgo para el alumnado del colegio y del instituto Tirso de Molina, situados cada uno de ellos a ambos lados de la calle Bronce, una calle que cruzan con frecuencia entre las 8 y las 18 horas.

La recién nacida asociación llama también la atención sobre los efectos de la prolongación de la calle Bolívar mediante la cual pretenden conectar Legazpi con Méndez Álvaro a través del barrio de Los Metales, una actuación que suprimiría zonas verdes e incrementaría más aún el tráfico alrededor del colegio Tirso de Molina y exige inversiones para construir carriles bici y un modelo de movilidad más sostenible.

La AV El Planetario tiene otra propuesta para la que está recogiendo firmas a través de la misma plataforma: convertir la vía del ferrocarril Delicias-Abroñigal en vía verde.