El Ayuntamiento de Madrid aprobó el pasado 26 de noviembre el Plan Parcial de Reforma Interior del Ámbito Mahou-Calderón, una operación urbanística que contempla la construcción de diez torres de entre 18 y 36 plantas en los 195.000 metros cuadrados del ámbito que ocupaban el estadio del Atlético de Madrid y la antigua fábrica de cerveza Mahou.

La operación sumará 2.000 viviendas libres al distrito de Arganzuela (154.000 habitantes), un distrito que presenta graves déficit de equipamientos y que, al menos, necesita un instituto, un centro de salud, un polideportivo, una biblioteca y un centro social públicos.

Las asociaciones vecinales del distrito y la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) denuncian que el único objeto de la operación es favorecer a las entidades privadas implicadas en la operación (FCC, Mahou y Atlético de Madrid). El proyecto es inadmisible ya que “crea una zona densamente urbanizada con un impacto negativo sobre unas de las zonas más emblemáticas de Madrid, el Madrid Río y la cornisa Imperial, aumenta la circulación privada, satura unos servicios públicos ya de por sí deficitarios y destina una importante cuantía de los escasos recursos públicos al soterramiento de la M-30”.

Las entidades, que registraron más de 60.000 firmas contra el proyecto el pasado 20 de noviembre, piden su inmediata retirada y reclaman la apertura de un diálogo con los vecinos, sus asociaciones, con urbanistas de reconocido prestigio y con todos los agentes sociales y económicos interesados con el fin de elaborar un proyecto que contemple la adecuación de la edificabilidad al entorno del barrio y de la ciudad, una suficiente dotación de equipamientos públicos y el estudio de la necesidad de soterrar la M-30.

Miembros de la AV Pasillo Verde Imperial se concentraron en la puerta del Ayuntamiento de Madrid coincidiendo con la celebración del pleno en que el PP aprobó en solitario este nuevo ‘pelotazo’ urbanístico.