El pasado martes 7 de marzo la sala Tercera de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo admitió a trámite el recurso de casación interpuesto por los miembros de la Plataforma Dalí contra la resolución del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJ), de 17 de marzo de 2004, por el que se denegó la suspensión de la obras en la Plaza de Dalí solicitada como medida cautelar por la plataforma para salvaguardar la integridad del pavimento de la plaza que, según defienden los vecinos, fue sido diseñado por el genio catalán, al igual que el resto de los elementos de la obra urbana, el dolmen y la estatua en homenaje a Newton. En opinión de los portavoces de la Plataforma, la admisión a trámite es significativa de que pudo haber una actuación incorrecta del TSJ. “En efecto –señalan- creemos que el Tribunal dio una credibilidad inmerecida al Ayuntamiento en su afirmación de que será posible reponer el pavimento a su estado original, y que su voluntad era respetar la integridad del monumento. Si por algo se ha caracterizado el alcalde Ruiz-Gallardón desde su toma de posesión el 14 de junio de 2003, ha sido por lanzar cortinas de humo y engaños burdos de cara a la galería. Dice una cosa y hace la contraria. Y como muestra no hay más que remitirse a los diarios de Madrid del lunes 16 de junio de 2003, dos días después de ser Alcalde, y leer cómo se aseguraba que se respetaría el enlosado”. Recordemos que la Plataforma Dalí comenzó su particular lucha cuando se iniciaron las obras de remodelación de la plaza, tras ser aprobado el proyecto en el Pleno del Ayuntamiento de 26 de septiembre de 2002. Desde un principio, los vecinos y personalidades de la política, el arte y la cultura, se opusieron a la modificación del diseño original de la Plaza de Dalí sin que se tuviera en cuenta el conjunto monumental que la conformaba, y tras distintas movilizaciones hoy día el dolmen y la estatua homenaje a Newton con su pedestal se encuentran aun en la plaza. Hoy en día hay dos procedimientos en curso. En primer lugar, una demanda contra la inclusión en el Inventario de Bienes Culturales de la obra, que no recogía ni el pavimento, ni el pedestal de la figura de Newton. La segunda se inicia con la presentación de un recurso de reposición contra esa misma declaración de Bien de Interés Cultural, con el que se consigue la inclusión del pedestal, pero no del pavimento, recurso que termina también en demanda contencioso administrativa. En ambas demandas se solicita la reposición del pavimento auténtico y original diseñado por Dalí, que la obra se considere bien inmueble y que el conjunto, con todos sus elementos, se declare BIC y, por tanto, que se proteja el entorno del mismo tal y como fue diseñado originalmente. Las dos demandas se encuentran en el TSJ de lo contencioso administrativo de la comunidad de Madrid, a la espera de la práctica de la prueba.