Las vecinas y vecinos de Madrid han asistido en los últimos años a la progresiva degradación de los servicios de limpieza viaria, recogida de basuras y mantenimiento de zonas verdes, en especial desde la aplicación, el pasado año, de un ERTE que se tradujo en la pérdida de más 1900 empleos de limpieza y 600 de jardinería.

Al mencionado recorte se suma el nuevo contrato para la recogida de basuras del extrarradio de Madrid, firmado por el Ayuntamiento de Madrid con la UTE de las empresas URBASER (empresa del grupo ACS) Y CESPA (empresa del grupo Ferrovial), con el que se ha sustituido a la anterior contrata FCC, y que ha traído el caos al servicio de recogida de basuras a los distritos periféricos de la capital: camiones que contaminan con combustible de gasoil (incumpliendo el pliego del contrato que obliga a utilizar gas) y que no se adaptan a las calles más estrechas de la ciudad, retrasos de hasta tres y cuatro días en la recogida de basuras…, todo ello a pesar de que el Ayuntamiento de Madrid ha ingresado más de 600 millones de euros desde que en 2009 comenzó a cobrar a los madrileños la tasa de basuras, antes integrada en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI).

Desde que el Ayuntamiento unificara en un megacontrato varios servicios municipales externalizados, cambió el sistema de control, que pasó de ser cuantitativo a cualitativo. Es decir, en lugar de valorar los medios humanos y técnicos, por ejemplo, cuántas veces se recoge una papelera o cuántos barrenderos trabajan cada día, se tendrá en cuenta que las calles estén limpias. Se impondrán para ello por contrato unos objetivos mesurables técnicamente, y se aplicarán sanciones de hasta el 30% del pago comprometido en caso de incumplimiento. En caso de que las empresas no cumplan los objetivos, se les detrae el dinero del pago mensual del servicio, pero las calles siguen sucias, las papeleras y contenedores desbordados y las vecinas y vecinos tienen que llamar al Ayuntamiento para que extremen las precauciones. 

Por todo ello, asociaciones vecinales y representantes de los trabajadores del servicio de limpieza de la capital llevarán a cabo concentraciones de denuncia en 5 distritos de la capital (Puente de Vallecas, Usera, Ciudad Lineal, Retiro y Arganzuela) con el objetivo de denunciar las consecuencias de los recortes aplicados, pedir la retirada del ERTE en la limpieza viaria y que se inicie un proceso de remunicipalización del servicio de recogida de basuras y limpieza viaria, pues como ha quedado demostrado con experiencias de remunicipalización en diversos países europeos, como Alemania, es la mejor manera de que los trabajadores disfruten de unas condiciones dignas y los vecinos puedan disponer de un servicio público de calidad.

Las concentraciones se llevarán a cabo el jueves 18 de diciembre a las 19h en las sedes de las juntas municipales de Puente de Vallecas, Ciudad Lineal y Retiro y en la plaza de Legazpi, en el distrito de Arganzuela. En Usera, la cita es a las 18h, también frente a la Junta Municipal de distrito.

Unas horas antes, las asociaciones de Tetuán registrarán las firmas recabadas en su campaña de denuncia de la suciedad. En el distrito de Chamberí entregarán una carta de denuncia en los mismos términos dirigida al concejal de distrito.