Ese día, “gritaremos alto y claro que no queremos que nos traigan basura de otros municipios a Valdemingómez y que queremos que nuestro Ayuntamiento nos defienda en este asunto”, sostiene Rosa María Pérez Mateo, presidenta de la AV PAU del Ensanche de Vallecas, uno de los barrios más afectados por las emisiones del parque tecnológico.

El Consistorio que dirige José Luis Martínez Almeida aún no ha respondido a la petición de la Comunidad de Madrid y la Mancomunidad del Este de que el complejo acoja, al menos hasta que se inaugure el vertedero de Loeches, toda la basura procedente del vertedero de Alcalá de Henares, pero las entidades vecinales temen que finalmente acceda. No en vano, el equipo de Almeida ha visto con buenos ojos que el Gobierno regional lleve a los tribunales la Estrategia de Residuos aprobada en el mandato de Manuela Carmena, un plan muy avanzado que, entre otras cosas, contempla el cierre de la incineradora de Valdemingómez.

El pasado mes de diciembre, el pleno del Ayuntamiento de Madrid acordó por mayoría, con el voto en contra del PP, que no permitiría que las más de 200.000 toneladas anuales de residuos de los municipios de la Mancomunidad del Este fueran trasladadas a Valdemingómez. Era la respuesta del Consistorio a la propuesta que hoy vuelve a tener encima de la mesa y que se produce ante el colapso del vertedero de Alcalá de Henares.

“Pero los vertederos no se colmatan de un día para otro, la Mancomunidad del Este sabía que se avecinaba ese problema y en tres años no hizo nada por evitarlo o buscar soluciones. Después, a pesar de anunciar que en abril el vertedero ya no aguantaba más, lo siguió utilizando hasta ahora, momento en que junto a la Comunidad de Madrid vuelve a pedir traer la basura a Valdemingómez. Es increíble, se han pasado otros cinco meses sin buscar soluciones”, sostiene la portavoz vecinal. Las asociaciones vecinales respondieron entonces a la propuesta del Gobierno regional con una concentración de protesta ante su sede, en la Puerta del Sol. Ahora la historia se repite.

Pero, ¿qué supone la llegada de la basura de las localidades del Henares a Valdemingómez? Para las asociaciones vecinales del entorno del parque tecnológico, ni más ni menos que el fin de las mejoras conseguidas en los últimos diez años de pelea contra la contaminación atmosférica y odorífera. “Las cientos de medidas que componen el plan de eliminación de olores están dimensionadas y diseñadas para la basura que llega a Valdemingómez, no para 200.000 toneladas más y mucho menos para 200.000 toneladas de basura sin ningún tipo de tratamiento. Lo mismo ocurre con el plan de cierre de la incineradora: reducir la incineración en un 50% en 2022 y cerrar de la incineradora en 2025 no se ha aprobado porque sí. Esos años no están elegidos al azar, sino calculados para la basura que ya llega a Valdemingómez, no para un volumen mayor”, aclara la asociación del Ensanche vallecano en su sitio web.

¿Insolidarios?

Hay quienes, desde el Gobierno regional, ha acusado a los vecinos y vecinas del Villa de Vallecas de insolidarios por no querer acoger más basura, algo profundamente injusto. “Se nos acusa de insolidarios cuando en Vallecas llevamos más de 30 años recibiendo toda la basura de Madrid, Rivas y Arganda, 30 años respirando las dioxinas y furanos que desprende la incineradora y nunca se nos ocurrió pedir el traslado de este complejo ni a otro municipio ni a otra zona del nuestro. Muy al contrario, por lo que hemos peleado es para que el vertedero de nuestra ciudad, a escasos tres kilómetros de nuestras casas funcione en las condiciones óptimas, sea una instalación moderna y no provoque daños a nuestra salud, pero sin trasladarle el problema a otros”, indica la entidad vecinal.

“Se nos dice -continúa- que luego Madrid podrá verter la misma cantidad de residuos en la planta de Loeches, pero, ¿podremos devolver también las dioxinas y furanos de más que acumularemos por el aumento de los residuos? ¿Qué sentido tiene tener que desplazar 900 camiones de basura diarios hasta Loeches?.”

“Nadie mejor que nosotros entiende al vecindario de Alcalá, nadie mejor que nosotras que también sufrimos los efectos de un vertedero al lado de nuestras casas, pero la Mancomunidad del Este debe buscar soluciones dentro de su territorio” concluye la asociación vecinal, que lleva días animando a las gentes de su barrio a acudir a la marcha del sábado con prendas confeccionadas con bolsas de basura.