Tal y como sostienen las organizaciones vecinales, la suspensión brusca de la actividad laboral ha dejado a muchas familias sin ingresos de forma repentina. Una población que sufría todavía los efectos de la crisis del 2008, se enfrenta a esta situación sin poder contar con un mínimo ahorro que les permita hacerle frente.

Al mismo tiempo que se producía el fin de la actividad laboral y las declaraciones de ERTE, tuvo lugar el cierre de oficinas presenciales donde se gestionan los documentos necesarios para obtener el paro o darse de alta si se venía de trabajos sin contrato. Este es el caso de la mayoría de las trabajadoras de cuidados y del servicio doméstico, pero también de muchos trabajadores del sector de la construcción, montaje, repartos, etc.

La situación ha encontrado a muchas personas gestionando los demasiados papeles que tienen que presentar a Servicios Sociales para obtener una ayuda, ya sea regular o de emergencia (que permita abordar la falta de ingresos para comer y pagar los alquileres de pisos o habitaciones).

Para acceder a una prestación en Servicios Sociales se requiere el empadronamiento, pero parece que este no se considera un servicio esencial, y no está en funcionamiento presencial. Esto cierra la puerta a muchas de las personas que se han encontrado bruscamente en esta situación de necesidad y no saben manejarse o no pueden realizar gestiones telemáticas.

Las dificultades para parte importante de esta población, tanto de acceso a internet, como de manejo con los procedimientos digitales, como la saturación de los Servicios sociales (teléfonos que comunican permanentemente, llamadas que tardan semanas en devolverse…) supone en la práctica una situación de indefensión, aseguran las entidades sociales de Leganés.

Especialmente grave resulta la condición de personas sin papeles -la economía sumergida que les deja sin recursos y sin derechos- y las situaciones habitacionales, subrayan. Ya sean pisos o habitaciones con derecho a cocina, en éstos, quiénes arriendan no acceden a realizar contrato o a emitir un documento que demuestre que sus inquilinos o inquilinas lo son realmente, impidiendo así que estas personas puedan hacer el empadronamiento.

Los datos oficiales de la crisis económica y los datos de las organizaciones como Cáritas, Cruz Roja, los bancos de alimentos, etc., dicen que el incremento de población en situación de extrema necesidad está siendo exponencial, y afecta a la salud del conjunto de la población. Permitir que esta situación avance sin respuestas públicas suficientes ni adecuadas, supondrá en el futuro inmediato la desestabilización social, la cual constituye una amenaza para la convivencia ciudadana.

Por todo lo anterior, las entidades ciudadanas y sociales que aparecen al final de esta información proponen:

1.-Reforzar los Servicios Sociales así como los servicios de información, orientación y apoyo para la obtención de las prestaciones sociales, prestaciones por desempleo o alta en el paro, medidas estatales o autonómicas relativas a alquileres, hipotecas, etc.

Esta medida puede aplicarse de forma rápida destinando a estas actuaciones recursos humanos provenientes de otros servicios. Sistemas como la elaboración de protocolos para la recogida de datos, la realización de trámites o la obtención de documentos, pueden descargar y agilizar las tareas de los servicios de Trabajo Social, permitiendo una más ágil atención.

2.- Simplificar la documentación que se solicita para acceder a las ayudas de emergencia y otras prestaciones. Considerar la declaración responsable como alternativa a la petición de documentación que no pueda gestionarse directamente desde los propios servicios municipales. Gestionar directamente el resto de documentación que se solicita. Abrir el servicio de empadronamiento, que resulta esencial en las circunstancias actuales.

3.- Establecer procedimientos que permitan la concesión y recepción urgente de la ayuda. El hambre no puede esperar. La pérdida de la habitación o el piso en que se vive es una situación dramática que es urgente evitar.

4.- Establecer criterios inclusivos, que permitan que la población que vive en Leganés y no tiene su documentación en regla pueda acceder a las ayudas alimentarias, habitacionales y de salud.

5.-Dar prioridad en el gasto público a la dotación de ayudas y servicios de respuesta directa a la emergencia.

6.- La atención prioritaria a las necesidades alimenticias, de salud y habitacionales debe orientar las gestiones municipales ante otras administraciones. Por ejemplo: que el IVIMA ponga en suspenso el cobro de alquiler a las familias afectadas por la crisis.

7.- Optimizar las ayudas que se dan en alimentación y, por ende el gasto público. Nos referimos aquí a las raciones que se ofrecen a parte de la población en situación de riesgo. El coste de cada menú ofrecido es equivalente a la adquisición de una cesta básica compuesta de leche, aceite, galletas, pasta, arroz y legumbres. Por el valor de dos menús pueden añadirse leche, huevos, y fruta con la que se podría comer, no sólo una vez al día cinco días a la semana si no toda la semana, y no sólo uno de los miembros del grupo familiar sino, al menos, cuatro, resultando más eficaces contra el hambre.

La creación de cestas básicas en los comercios de cercanía permitiría destinar todo el presupuesto a alimentación, y podrían incluirse higiene y pañales. Permitiría también apoyar al pequeño comercio, minorando los efectos de la crisis y se adaptaría mejor a las necesidades y costumbres alimentarias básicas de las familias. Cualquier medida tomada debe tener en cuenta las enfermedades metabólicas de las personas, que actualmente no se contemplan, como son la diabetes, celiaquía, etc. Muchas personas con enfermedades de riesgo nos manifiestan su miedo a que la comida pueda llevar la pandemia a sus casas.

8.- El diálogo transparente entre la administración y las entidades ciudadanas que trabajamos en la búsqueda de respuestas y soluciones comunitarias a la actual situación, constituye una herramienta indispensable para afrontarla. El establecimiento de cauces de cooperación resulta indispensable para la optimización de los recursos y la circulación de la información. Es fundamental que se dé respuesta de manera eficaz, desde el Ayuntamiento y las Entidades ciudadanas, a la emergencia social surgida de la situación actual.

Firmamos estas propuestas las siguientes entidades: Las Asociaciones de Vecinos de Arroyo Culebro, Barrio Centro, Leganés Norte, Miguel Hernández, San Nicasio, Zarzaquemada y la Federación Local de Asociaciones de Vecinos de Leganés. La AMPA de la Escuela de Música Manuel Rodríguez Sales. La Delegación Local de la FAPA Giner de los Ríos, la Comisión de Educación de Arroyo Culebro (formada por la AV de este barrio y las AMPAS de los CP Ángel González y Manuel Vázquez Montalbán, y el IES Rafael Frühbeck de Burgos), la Comisión de Educación de Leganés y las asociaciones de vecinos, que constituyen el Proyecto del Menor de Leganés, la Red de acogida de Leganés y Leganés para todas ,todas ellas integradas en la Red de apoyo mutuo constituida en Leganés para apoyar a quienes sufren los efectos de la pandemia y la crisis económica que ésta ha desatado. Se suman a esta propuesta: La asociación de Indigentes de Leganés, y Pensionistas Leganés.