La FRAVM lamenta que el nuevo Decreto de Planificación de Establecimientos de Juego en la Comunidad de Madrid, que según anunció ayer el Gobierno regional entrará en vigor en los próximos días, no incluya ni una sola medida para reducir la saturación de locales de apuestas que padecen en estos momentos algunos barrios y calles de Madrid. A la espera de conocer en detalle el texto que se publicará en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, la organización considera un avance la nueva ley regional, pero por desgracia llega muy tarde para estos lugares, donde el negocio está más que consolidado y supone una fuente de problemas (económicos y de salud) que deterioran la convivencia.

Sin duda, es positivo que la Comunidad de Madrid limite a 300 metros la distancia mínima que debe existir entre los establecimientos de apuestas para aquellos que soliciten su apertura a partir de ahora, y que restrinja su crecimiento anual a un 1%, con un máximo de dos autorizaciones por año para Madrid y una para el resto de municipios de la región. Pero, ¿qué hacemos con la calle Bravo Murillo, con Quintana, con el barrio de San Diego, con la calle Marcelo Usera o General Ricardos, que hoy se encuentran atestados de estos negocios? El decreto solo mira al futuro, un futuro, al menos a corto plazo, en el que no se prevé un crecimiento de este tipo de actividad. ¿Qué medidas piensa tomar la Administración autonómica para alejar a la población de estos lugares, en general de rentas medias y bajas, del fantasma de la ludopatía?

La Comunidad de Madrid sostiene que a día de hoy la región cuenta con 700 locales de juego y apuestas autorizados. Según el último trabajo de campo de la FRAVM, cerrado el pasado mes de octubre, el municipio de Madrid tiene la mayoría, 371 locales de apuestas activos. Carabanchel, con 45 de estos negocios, es el distrito que cuenta con un mayor número, seguido por Puente de Vallecas (43), Tetuán (32), Centro (31) y Latina (25). Si ponemos el foco en los barrios administrativos, San Diego (Puente de Vallecas), con 21, aparece como el barrio con un número mayor de locales, seguido de Vista Alegre (Carabanchel), con 19, Moscardó (Usera), con 14, Sol (Centro), con 13, y Aluche (Latina), con 12. Por detrás están Bellas Vistas (Tetuán) (10), Numancia (Puente de Vallecas), (10), Puerta del Ángel (Latina) (9) y Quintana (Ciudad Lineal) y San Andrés (Villaverde), con 7 cada uno.

Por calles, las más saturadas son Bravo Murillo, que acumula 16 locales, Marcelo Usera (14), Alcalá (12), General Ricardos (9) y la avenida de la Albufera (6).

Distancia insuficiente con los colegios

Por otro lado, tal y como la Federación Vecinal recoge en las alegaciones al proyecto de decreto que presentó en diciembre (y que puedes ver aquí) este sigue siendo demasiado permisivo con los locales de apuestas que se hallan cerca de centros de enseñanza no universitaria, pues no hace otra que consolidar los 100 metros de distancia mínima que establece el Decreto 42/2019. En su documento de propuestas, la FRAVM sugiere ampliar ese límite a 250 metros como mínimo, aunque lo ideal sería hacerlo hasta los 500 metros.

Recordemos que alrededor del 90% de los centros educativos de secundaria e institutos de la capital tiene un local de apuestas a menos de 500 metros de sus puertas, y más de 50 se hallan a menos de 100 metros, según datos de la federación vecinal.