La empresa propietaria de los gimnasios Go Fit ha desistido dos semanas después del rechazo de la Comisión Local de Patrimonio de Madrid a su proyecto, y cuando la movilización vecinal se había incrementado más que nunca, como demuestran las más de 2.500 firmas recopiladas en las últimas semanas contra el macrogimnasio, que deja una herida en nuestro barrio: casi cien árboles talados el pasado mes de febrero para preparar el terreno de este complejo privado en una parcela de la congregación religiosa de San Vicente de Paúl.

“Queremos dar las gracias a todas las miles de personas que han apoyado esta causa en defensa del patrimonio de Hortaleza. Una vez más, la victoria llega gracias a la organización vecinal. La historia del barrio demuestra que cuando sus vecinas y vecinos se unen, logran lo imposible. En esta pelea ha sido determinante el apoyo de organizaciones como Madrid, Ciudadanía y Patrimonio (MCyP) y la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM). Además, agradecemos el respaldo de formaciones políticas, colectivos de otros barrios y medios de comunicación que siempre han dado voz a nuestra reivindicación. La unión hace la fuerza”, asegura la Plataforma en Defensa del Casco Antiguo de Hortaleza.

El proyecto de Ingesport y los Padres Paúles era un atentado contra el patrimonio de Hortaleza. Pretendía derribar una decena de edificios del casco histórico, dos de ellos con más de 150 años de antigüedad que estuvieron protegidos hasta 2015, cuando el Ayuntamiento los descatalogó a dos días de las elecciones municipales para desatascar este plan urbanístico aprobado a espaldas del vecindario. Ahora Madrid y Partido Popular dieron luz verde al macrogimnasio en 2016, y desde entonces la Plataforma en Defensa del Casco Antiguo de Hortaleza ha intentado por todos los medios detener este despropósito.

Los vecinos y vecinas nos manifestamos, llevamos el proyecto a los tribunales, y alertamos a la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid de la gravedad de este proyecto, que ponía en peligro el único rincón de Hortaleza que no ha cambiado nunca. El organismo regional intervino suspendiendo de forma cautelar la concesión de licencias para evitar “daños irreparables” en el patrimonio de Hortaleza, y parece que ha acabado anteponiendo la protección del casco antiguo del barrio a los intereses especulativos de los promotores, que han tramitado el proyecto con total opacidad.

En cuatro años, ni los Padres Paúles ni Ingesport han querido reunirse nunca con el vecindario para escuchar sus propuestas. La actitud de la empresa de gimnasios ha sido incluso insultante, como cuando hace unas semanas su adjunto a la presidencia, Alfonso Arroyo, calificaba algunas de las construcciones de la plaza de la Iglesia de Hortaleza como “mierdas de edificios” desdeñando el valor que tienen para el pueblo de Hortaleza. Lo decía al mismo tiempo que defendía la “altísima sensibilidad” que el macrogimnasio tendría con el patrimonio de Hortaleza.

Ese cinismo queda patente en el comunicado con el Ingesport anunció su renuncia al macrogimnasio. La empresa afirma que su destructivo proyecto contemplaba una “rehabilitación” del patrimonio de Hortaleza, pero responsabiliza a la Dirección General de Patrimonio de hacer “inviable” su macrogimnasio por exigir, precisamente, la protección del casco antiguo de Hortaleza. Ingesport, empresa que gestiona instalaciones deportivas privatizadas de Madrid y mantiene una estrecha relación con dirigentes políticos de la ciudad, ha demostrado en Hortaleza que su modelo de negocio se basa en la búsqueda rápida de beneficios a cualquier precio con el beneplácito de la Administración. Acostumbrados a obtener todas las facilidades, los escollos que han encontrado en Hortaleza les obligan a marcharse. “Deseamos que no vuelvan nunca por el barrio, pero exigimos que antes reparen la arboleda talada hace unos meses porque estaba “afectada por obras”, según argumentó la empresa”, informa la red ciudadana.

La Plataforma en Defensa del Casco Antiguo de Hortaleza exigirá responsabilidades por ese arboricidio, y seguirá trabajando para proteger el patrimonio histórico del barrio. “Pedimos a los Padres Paúles que se sienten a hablar con el vecindario y con el Ayuntamiento para dar un uso público a los edificios de la plaza de la Iglesia y así garantizar su conservación. También continuaremos reclamando la protección de todo ese entorno, y recordamos a la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid que esperamos respuesta a una solicitud presentada hace cuatro años para que el casco antiguo de Hortaleza se incluya en el Catálogo Geográfico de Bienes Inmuebles del Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid. Del mismo modo, aguardamos una resolución a nuestra petición para que la iglesia de San Matías que corona la plaza sea declarada Bien de Interés Cultural”, indica el colectivo vecinal.

“Desde la Plataforma en Defensa del Casco Antiguo de Hortaleza tenemos el convencimiento de que lograremos proteger para siempre la plaza de la Iglesia si contamos con el apoyo del barrio. Ha sido emocionante sentir durante estos cuatro años el empuje de tantísimas personas, y descubrir que el vecindario de Hortaleza se preocupa por cuidar su memoria. De esto último es responsable nuestro querido Juan Carlos Aragoneses, el gran divulgador de la historia del antiguo pueblo y compañero de la plataforma, que nos dejó el pasado 1 de mayo. Esta victoria también forma parte del valioso legado que Juan Carlos ha dejado al barrio. Una vez, gracias a todos y a todas. Seguimos trabajando en la defensa del patrimonio de Hortaleza”, concluye la red ciudadana.