El pasado jueves 21 de octubre, la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid aprobó la licitación de una dotación denominada ‘Centro Cultural con biblioteca’ en el solar que se encuentra entre las calles Miguel Solas y Calcio en Butarque (Villaverde), algo que ha sorprendido a la asociación vecinal de este barrio, puesto que hace tiempo que está aprobada la construcción de una biblioteca y, además, existe un centro cultural a menos de 100 metros. La Asociación Vecinal Independiente de Butarque (AVIB) ha dirigido varios escritos a distintos departamentos del Ayuntamiento madrileño solicitando una explicación sobre este cambio.

 

Responsables de AVIB explican que después de muchos años de demandas, en mayo de 2017 el Ayuntamiento abrió un concurso de ideas para que los vecinos y vecinas definieran cómo querían que fuera la biblioteca y en ese proceso se apostó por un espacio que combinara la biblioteca con instalaciones pensadas para la gente joven del barrio (zonas de estudio, salas para la impartición de talleres, etc.).

A partir de estas especificaciones acordadas entre la gente que participó en el proceso se convocó un concurso a través del COAM (Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid) donde los proyectos ganadores recibirían como premio la redacción del proyecto y la ejecución de obra. El fallo del concurso tuvo lugar en marzo de 2019, en un proceso que se alargó mucho más de lo que establecido inicialmente, resultando ganador el proyecto ‘La biblioteca de los mil soles’.

 

Dos años después se anuncia la licitación, “pero con la sorpresa de que la biblioteca ha cambiado de denominación, algo que no podemos compartir” señalan desde AVIB. Y apuntan los motivos: “por un lado en todo el distrito de Villaverde no existe ni una sola biblioteca municipal y, por otro lado, es que ya existe un centro cultural, Los Rosales, a poco más de 80 metros del solar que ocuparía este nuevo centro cultural con biblioteca”.

 

Además, insisten, “la biblioteca de Butarque estaba ideada como el centro neurálgico de la cultura, para su difusión y gran potencial social en nuestra zona, favoreciendo el ocio, el aprendizaje y las relaciones entre el vecindario”. Señalan también que la propia web municipal indica que las bibliotecas “son lugares de encuentro, de comunicación y participación en la comunidad donde están ubicadas. Contribuyen a salvar la brecha digital y a una distribución más equitativa del poder que otorga la información” requisitos que un centro cultural con biblioteca no cubriría, señalan los representantes vecinales, “alejándose de las necesidades reales de nuestro barrio”

 

“Una biblioteca no es un negocio rentable, es un servicio público. Pero un centro cultural con biblioteca puede tener un bar, ofrecer talleres de pago …”, señalan desde AVIB. “En definitiva, se podría reproducir así ese modelo de colaboración público-privada que tanto parece gustar a este consistorio, -que ya estamos sufriendo de hecho en nuestra Instalación Deportiva Básica María de Villota- y que, en realidad, no es más que una forma de favorecer la privatización de los servicios públicos”, aseguran los representantes vecinales.