El glifosato es el herbicida más utilizado en el planeta para eliminar malezas y malas hierbas y se emplea en agricultura y en el mantenimiento de parques, jardines, cunetas de carreteras, vías férreas e instalaciones de todo tipo. Su uso está ampliamente extendido en la mayoría de ciudades y pueblos de la Comunidad de Madrid, lo que incluye la capital, donde se ha multiplicado desde la entrada en vigor de los contratos integrales de jardinería, que provocaron disminución de plantillas y una consecuente reducción de procedimientos mecánicos de desbroce. Los contratos de parques y viveros municipales del Ayuntamiento de Madrid actualmente en vigor incluyen el empleo del polémico herbicida.

La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), junto a grupos ecologistas y sindicales, demandó el pasado mes de julio la prohibición de su uso a raíz de su clasificación, el 20 de marzo de 2015, como ‘probable cancerígeno para seres humanos’ por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC), organismo dependiente de la Organización Mundial de la Salud. Por eso, la FRAVM ha recibido con alegría la decisión del Área de Medio Ambiente y Movilidad del Consistorio de la capital de abandonar progresivamente el uso de este producto en el mantenimiento de sus zonas verdes.

La medida del Ayuntamiento de Madrid se une a la de otras localidades de la región como Navalafuente, Venturada o Rivas-Vaciamadrid, que ya han eliminado completamente su uso en sus términos municipales. En el caso de Madrid, el reemplazo se realizará de forma progresiva, a medida que se prueben con éxito productos y procedimientos alternativos .

Desde la FRAVM felicitamos al Ayuntamiento de Madrid por su decisión, algo que puede servir de bandera y ejemplo para otros municipios del Estado, pero solicitamos que el periodo de transición hasta su eliminación definitiva sea lo más corto posible. Está en juego nuestra salud. Asimismo, reclamamos que el proceso de búsqueda de alternativas al glifosato sea transparente y permita la participación de la sociedad civil organizada. A nuestro juicio, se deberían priorizar los procedimientos mecánicos para la eliminación de malezas y malas hierbas y, en el caso de las alternativas químicas, hemos de ser muy rigurosos en la aplicación del principio de precaución.

La decisión del Consistorio ha coincidido con el aplazamiento, votado en el día de ayer, de la revisión de la autorización del uso del glifosato en la Unión Europea debido al bloqueo de estados como Francia, Italia, Suecia o Países Bajos. De esta forma, la autorización se prorroga hasta el próximo mes de junio, fecha que constituye el plazo límite para que la Comisión Europea elimine o renueve el uso del glifosato por quince años más. La FRAVM invita a los movimientos sociales del Estado a redoblar la campaña contra este cancerígeno en los próximos meses para lograr que el Gobierno español se posicione junto a los países partidarios de su prohibición. En este marco, promoverá junto a otras organizaciones sociales, ambientales y sindicales mociones en los ayuntamientos de la región que usan el herbicida en la línea del compromiso anunciado por el consistorio madrileño.