La pasada semana la notificación de dos sentencias daba un respiro a la Plataforma Ciudadana en Defensa de El Dolmen de Dalí, que meses antes habían interpuesto dos recursos administrativos contra la resolución de la Comunidad de Madrid de fecha 24 de octubre de 2003 por el que se definía el conjunto escultórico como bien mueble — sujeto, por tanto, a posibles traslados y sin protección alguna de su entorno y sin considerar el enlosado parte del mismo—. En los mencionados recursos, los miembros de la Plataforma recuerdan que el conjunto monumental es un bien inmueble del que forma parte el enlosado y piden que sea declarado Bien de Interés Cultural, con el consiguiente grado de protección. La sentencia de la sala novena de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid desestima casi todas las peticiones de la Plataforma con argumentaciones que se están estudiando para su posible recurso ante el Tribunal Constitucional pero sí ha aceptado el carácter de bien inmueble del monumento. “Esto –señala Juan Antonio Aguilera, portavoz de la Plataforma, no es trivial en absoluto y constituye un paso importantísimo hacia su correcta salvaguarda. Mientras era bien mueble, podía ser trasladado y no inducía protección alguna sobre su entorno. Ahora, siendo declarado bien inmueble, el conjunto monumental no se podrá mover de donde está, y además debe establecerse un entorno de protección que permita su adecuado disfrute por los ciudadanos. ¿Qué entorno puede ser más inmediato y digno de protección que el propio suelo sobre el que se asienta? Esto significa que, en mayor o menor medida, el diseño original del enlosado deberá ser reconstruido y protegido, asociado indisolublemente al grupo escultórico, aun sin haber sido reconocido obra de Dalí ni parte integrante del conjunto monumental. Un éxito en toda regla”.La Plataforma prevé reunirse con la Dirección General del Patrimonio al objeto de aportar información de cara a la recalificación a bien inmueble “con el ánimo de recuperar, aunque sea provisionalmente de forma indirecta, la última obra realizada de Salvador Dalí. El tema –añaden- no está cerrado, simplemente se ha dado un paso adelante. Ahora toca afianzarlo, y seguir el camino. El Dolmen de Dalí debe ser recuperado al completo, sus autores, Salvador Dalí y Tierno Galván, han de ser reivindicados, y Madrid debe sentirse orgullosa del regalo del genio”